Documento 13

Raúl Bracho

Jhonn Lennon dijo, una vez que le pidieron que enviara un mensaje a la juventud, lo siguiente: «No se estripen las espinillas»

El documento 13, contenía todo lo que dicerní hace 3 dias en relación a la juventud. Fue imposible recuperarlo, Cuando quise montarlo en Kaos, no abría, fue el último «documento» en word que funcionó en mi ordenadora, no he podido volver a escribir usando word, hoy escribo directo en la publicación, ¿que pasa? no lo se. Pero desde ese día y con los últimos eventos de la humanidad, ya supongo que todo es posible. El gran ordenador imperial no quería que lo que escribí fuera publicado, las matemáticas de Bill Gate funcionaron en mi contra, mi ordenador fue hackeado. Paranoias de un escribidor.

Mi adicción a las letras o ejercer mi libertad de expresarme, me comprometen a morir en el intento. Trataré de reconstruir el Documento 13.

Es tiempo de una rebelión generacional en todos los órdenes de  la humanidad viviente, la fuerza terrible de los jóvenes debe abrirse paso entre los poderes instituidos y defendidos por las generaciones dominantes. Hace falta reeditar Paris Mayo, hace falta darle el poder, o hacerles sentir que es suyo el poder, a todas y todos nuestros muchachos. Hace falta que el romanticismo de un beso a media noche, de un apretón de manos, de una cama con sábanas mojadas de amor en cualquier noche de pasión, que esta fuerza hermosa de la vida que pulsa en la sangre de nuestras hijas e hijos, tome el poder nuevamente.

Ser joven era un delito, cuando yo lo fui, si uno gritaba o se oponía ante el sistema, era un enemigo público, un drogadicto, un delincuente. Hoy sigue pasando lo mismo. Quizá los jóvenes no entienden que la historia los requiere nuevamente. Esto de ser joven, paras mi, es como decía Picasso: «algo tan dificil es eso de ser joven, que me ha tomado toda la vida». Igual, entonces, para mi ser joven es intentar de nuevo. Retomar las teclas y escribir, volver a gritar.

Los jóvenes deben asumir el poder en la revolución, igual los que hemos luchado y hemos puesto nuestra vida en su construcción, siempre dijimos que lo hacíamos por ellos. Es la hora muchachas y muchachos del mundo: a la calle. Ser joven es la facultad inaudita de poder romper todo y construirlo de nuevo, de cuestionar lo incuestionable y rehacer las cosas. Ser joven es ser dueños del futuro, es  asumir el poder joven. Yo lo entendí, no fue dificil entender por qué es que a pesar de un consejo tan elemental y obvio como el que nos dijo Jhonn Lennon, todas y todos seguimos apretándonos las espinillas, irrritándonos con toda la vida, al dia siguiente cuando la cara nos amanecía con un barro más grande y cuando nuestra ira entera quería desaparecernos del mundo. Entendí por que éramos irreverentes  e iconoclastas: éramos y somos los dueños del futuro.

Ser dueño del futuro, querida juventud de esta era, es asumir el presente. La juventud debe arremeter con toda su furia sobre los estados, sobre los líderes, sobre los poderes y superarlos. ¿Dónde esta la juventud que quiere y debe preservar la vida del planeta? ¿Dónde la juventud que se le para enfrente a Obama que anda incendiando nuestro planeta sembrándolo de guerras? ¿DONDE LA JUVENTUD QUE SE QUEDA SIN AGUA Y SIN AIRE, QUE SE ASFIXIA???

Como tallos frescos que buscan el sol, que brotan con hojas verdes que limpian lo malo, asi es ser joven. Sin experiencia, es verdad, pero cargados de futuro. ¿Como puede un joven cualquiera, de esos que caminan llenos de tatuajes y audífonos, eludir esta tremenda responsabilidad??? Este escrito es un llamado a la rebelión, ser joven es un compromiso ineludible con la vida. No teman a los viejos, ellos ya están cerca de la muerte, crean en su capacidad de transformarlo todo y rehacerlo más lleno de sentido. Todo les pertenece, por ahora, hasta que las marcas del tiempo impongan que hay otros que llegaron de relevo.

Venceremos.

RM