Nosotras y nosotros, revolucionarias y revolucionarios de siempre, los que creemos que todos debemos ser iguales, por principios, por razones humanas y por derecho natural; considerando, el compromiso del camino de ésta vida, que no es otro que el deber de hacer la Revolución, por los senderos marcados de huellas imborrables como las dejadas por Simón Bolívar y el Che Guevara, entre muchos otros; para profundizar, impulsar y consolidar el carácter socialista de este hermoso proceso de transformación social; donde todo debe ser para todos. Aquella, que ha emanado del pueblo, que somos los verdaderos y las verdaderas protagonistas preocupados y preocupadas siempre, en levantar la bandera de lucha y justicia, con el fin de superar las actuales debilidades institucionales, que entorpecen el buen camino del proceso de transformación, igualdad y equidad para el cual fue concebida.
Hoy, consideramos necesario, conformarnos en un gran FRENTE NACIONAL, en correspondencia con los lineamientos del PSUV y en concordancia con las líneas estratégicas para la conformación del Polo Patriótico, emanadas de nuestro Comandante en Jefe Hugo Chávez, para enfrentar y contrarrestar las prácticas que atentan contra el Proceso Revolucionario y en contra de la vida misma de nuestra Revolución.
Por éstas razones, la presente invitación está dirigida a todos y todas las revolucionarias y revolucionarios comprometidos y comprometidas con nuestro Proceso Revolucionario, para unir esfuerzos necesarios que nos permitan fortalecer la Revolución Bolivariana, por el bien de la gran Patria de Bolívar que pare mujeres y hombres libres y para la libertad…
Es por ello, que el Sábado, 14 de mayo de 2011 a las 9:00 am, en la Sala 1. Parque Central, realizaremos el I ENCUENTRO DEL FRENTE NACIONAL ANTI-IMPERIALISTA Y ANTI-CAPITALISTA; donde concretaremos propuestas que perfilen un escenario, para profundizar el camino de la Revolución del pueblo y para el pueblo…la Revolución necesaria para toda la Patria de Nuestra América.
CAMARADA ESTE ES TU ESPACIO DE CRÍTICAS DE CONSTRUCCIÓN, PERO SOBRE TODO DE PROPUESTAS.
“MULTIPLIQUEMOS PA’L 2012”
FRENTE ANTIIMPERIALISTA Y ANTICAPITALISTA
DECLARACION CONSTITUTIVA
El inicio del siglo XXI esta signado por desafíos mundiales que comprometen el futuro de la existencia planetaria. Los más importantes problemas de la humanidad generados en el siglo pasado continúan sin soluciones estructurales y agravándose. Los mecanismos de dominación neocolonial para el enriquecimiento de los llamados países desarrollados a costa de los subdesarrollados, se han intensificado. Las holgadas condiciones de vida que ellos disfrutan es a costa de las riquezas de nuestros pueblos, no sólo con la explotación brutal de sus materias primas, sino también con la extracción de sus capitales a través del mecanismo perverso del endeudamiento externo.
Es paradójica la dependencia de los países ricos de las materias primas y recursos financieros de los países pobres, cuyo suministro es asegurado bien por los cantos de sirena de la globalización neoliberal que se inducen desde los centros de poder para generar en los países pobres ausencia de sentimientos de soberanía, igualdad, libertad y justicia. O bien, por la abierta y descarada intervención militar violatoria de todos los acuerdos internacionales correspondientes.
La brecha entre los que más tienen y los que menos tienen es cada vez mayor. A pesar de las múltiples declaraciones de los organismos mundiales durante las ultimas décadas para aliviar los mas graves problemas de la humanidad en materia de alimentación, salud, educación y vivienda, entre otros, estos se han agravado. La diferencia de ingresos entre países ricos y pobres era 37 veces en 1970, mientras que en el 2004 esta brecha se había ampliado a 74 veces, en el llamado Tercer Mundo sobreviven 1200 millones de personas en pobreza extrema y mientras el 20% de la población más rica del planeta recibe el 83% del total de ingresos mundiales, el 20% más pobre sólo recibe el 1,4%. Doce Millones de niños menores de cinco años mueren anualmente por diarreas, anemia, y otros males ligados al hambre. El África Negar padecía en 1995 el 75% de los casos de SIDA en el mundo, pero sólo recibía el 3% de los fondos distribuidos por los organismos internacionales para la prevención de esa peste. Estas son algunas aberraciones del modelo de desarrollo capitalista que prevaleció en el siglo pasado y cuya tendencia se acentúa en la actualidad.
Las personas del siglo XXI no son diferentes. En el año 2001 vivían por debajo de la linea de pobreza 924 millones de personas que representaban el 32% del total de habitantes urbanos a nivel mundial, pero en el año 2030, se estima que esa cifra será el doble, alcanzando 2 mil millones de personas. Para el año 2050, la población mundial total sera de 9 mil millones de personas, de las cuales 3.420 millones, esto es el 38%, estarán viviendo en esas condiciones de alta precariedad.
En América Latina y el Caribe, la población total en el año 2001 era de 527 millones de habitantes, de los cuales 170 millones, esto es el 32%, vivía por debajo de la linea de pobreza.
Otro aspecto clave que debe tenerse en cuenta en el análisis de la situación mundial, es el negocio de la guerra, como un pilar indispensable para el equilibrio económico de los países desarrollados. De una parte, su gigantesca industria armamentista es garante de sus pretendido hegemonismo planetario y, por otra parte, se orienta una permanente política belicista que induce enfrentamientos entre los países más pobres, los cuales invierten de manera perversa sus reducidos capitales o se endeudan para adquirir armamento que no pueden producir. Sólo como ejemplo, puede mencionarse que la industria de armamentos alemana da trabajo a 200.000 personas. Con el valor de un solo tanque de guerra se pueden construir silos modernos capaces de almacenar cien mil toneladas de arroz y ahorrar así más de 4.000 toneladas al año; el precio de un avión de combate equivale al costo de 40.000 fármacos de pueblo. A finales del siglo XX, el 90% de la venta de armas francesas y británicas fue destinada a los países subdesarrollados del llamado Tercer Mundo.
La problemática ambiental constituye otra evidencia de la perversidad e inevitable del modelo de desarrollo y del paradigma científico-tecnológico del capitalismo, impuestos en el ultimo siglo, al servicio de una ínfima minoría de habitantes del planeta y en desmedro de la calidad de vida de las grandes mayorías e incluso de la propia existencia planetaria. Baste con mencionar los dos gravísimos problemas que representan el deterioro de la capa de ozono con su efecto invernadero que ocasionan, entre otros, el cambio climático con el deshiele de los polos y la creciente desertización del planeta, y segundo, el manejo y disposición final tanto de los desechos radioactivos, como de los desechos sólidos de las grandes urbes, lesionando gravemente, en algunos casos de manera irreversible, las condiciones de vida planetarias.
Por tanto, es imperativo producir transformaciones inmediatas que modifiquen esas tendencias. De no ser, se agudizan las crisis sociales, incrementando la violencia intra y transnacional, así como el deterioro ambiental, sometiendo a niveles insostenibles la sobrevivencia planetaria.
Tal situación y la racionalidad capitalista que la genera, las hemos enfrentado ayer,hoy y lo haremos hasta nuestro ultimo aliento de vida.
En América Latina, debe impulsarse un proceso de desarrollo que le permita aprovechar sus múltiples potencialidades más allá de la frustración urbano-industrial del siglo XX, desde un holismo endogenista enmarcado en un compromiso de justicia social, sostenibilidad económica y ambiental, profundizando su propia cosmovisión y su propio paradigma ético-cognitivo y científico. En tal sentido, se debe rechazar la imposición globalizadora, revalorizando el enfoque autóctono de los planes de desarrollo nacionales y el fortalecimiento de las iniciativas integracionistas regionales de América Latina y el Caribe. Ello requiere más que de competencias técnicas, una profunda voluntad y coraje político para enfrentar los poderosos intereses adversos que sin duda existen.
En el caso venezolano, las luchas históricas de nuestro Pueblo por su emancipación han tenido un gran reimpulso a partir de las insurrecciones populares en Febrero 1989 y militar el 04 de febrero 2002, las cuales generaron condiciones políticas favorables. Desde entonces se viene avanzando con una valiente y decidida posición liderizada por el Presidente Hugo Chavéz, quien impulso con éxito en 1999 un proceso constituyente orientado a refundar la República por quinta vez. Bajo este nuevo marco constitucional, se inicio un profundo proceso de transformación socio-política y económica, enfrentando poderosos intereses anclados en el oprobioso pasado nacional y respaldados abiertamente por los Estados Unidos de Norteamérica, quien pretende ejercer su hegemonía imperialista para mantener las históricas condiciones de dependencia e injusticia social.
Se decide el rumbo del país por una opción nacionalista, con decisiones autónomas y soberanas, solidario, alternativo y participativo, se rechaza la privatización de nuestras empresas básicas, hidroeléctricas, mineras y petroleras, se opta por salud, vivienda, educación para las mayorías, por nuestro futuro y el de las futuras generaciones, en un proyecto humanista, ecologista y de vida.
Se inició una serie de medidas conducentes a retomar el control de país y saldar la deuda histórica del Estado con los sectores desposeídos y excluidos, buscando la soberanía política y nuestra independencia económica. Los ingresos petroleros han sido utilizados como fuente de financiamiento para la estructuración y el fortalecimiento del mercado interno, han sido depositados en el financiamiento de planes estratégicos de desarrollo, en sectores como: industrias básicas, petróleo, gas, infraestructuras, transporte, alimentación, agricultura, vivienda.
La sostenibilidad de este proceso de transformaciones que se desarrolla en la República Bolivariana de Venezuela con alto impacto mundial, sobre todo en América Latina, requiere de la participación protagónica de nuestro Pueblo, profundizando su conciencia histórica.
Este Frente Antiimperialista y popular tiene su razón de ser en los aportes que pueda dar en tal sentido. Asumido como espacio de unidad revolucionaria, de carácter ideológico/político para enfrentar la acción imperial en todas sus manifestaciones y comprometido con la organización y movilización popular en la verdadera transformación del Estado y la sociedad en el marco del proceso bolivariano, la revolución, revisión permanente y la construcción del Socialismo.
Sus acciones deben estar profundamente comprometidas con la defensa y seguridad de la patria, la integración latinoamericana y caribeña, bajo el principio de la solidaridad internacional.
Para lo cual se planten tres áreas de acción estratégica:
1. Enfrentar en forma permanente y sistemática las agresiones del imperio, provenientes del gobierno de los EEUU, las transnacionales, sus lacayos nacionales, o cualquier otra fuente.
2. Enfrentar la lógica y las acciones del modelo capitalista, con énfasis en sus expresiones más perversas: monopolios, oligopolios, latifundios, cultura consumistas, etc.
3. Fortalecer el Poder Popular. Impulsar las nuevas formas de organización, participación y protagonismo del Pueblo en su proceso de emancipación definitiva.
Estará integrado de manera amplia por iniciativa personal o colectiva de carácter partidista o no. Su organización sera estrictamente funcional, no estructura-jerárquica, a través de vocerías e instancias de coordinación, donde se priorizara la participación de la juventud y la equidad de genero.
En el 2012, con la reelección del Comandante Chavez, para un nuevo período de gobierno, se escribe una nueva página en nuestra historia reciente de resistencia y participación, paso que garantiza que ese camino no sea interrumpido, asimismo realzando la unidad latinoamericana y caribeña, indispensable para el desarrollo de nuestros pueblos
RM