WILLIAM RICARDO AGUILERA LOPEZ
En la actualidad Colombia esta pasando por un proceso de reprimarizacion de la economía, que tiene sus raíces en 1994 con la ley 141 y con el código minero de 1996, que marcan la pauta de entrada de las políticas neoliberales al sector minero, estas hacen que se empiece a ver una revitalización del sector minero que se puede constatar con el incremento de 4.2 toneladas de carbón exportado por el cerrejón, respecto a 1995, el cual es bastante importante teniendo en cuenta que el historial demuestra que el aumento había sido de 2 toneladas por año.
Este proceso se va fortaleciendo con los dos últimos gobiernos que le han apostado a la minería como una actividad económica capaz de impulsar el desarrollo del país y a una Colombia enclave para la minería, es por eso que en el 2009 el 98% de la inversión extranjera fue destinada a la minería y que desde el 2004 Ingeominas adjudicara mas de 1536 títulos mineros y tenga en tramite 7.770. La importancia de esta gestión gubernamental ha estado justificada con las cifras que dan cuenta del crecimiento económico que se ha generado a raíz de la política de confianza inversionista y la entrada de capital extranjero, así: en la inversión extranjera directa en el 2002 era de 2.138 millones de dólares y en el 2008 fue de 10.564 millones de dólares, de la misma manera las exportaciones en el 2002 databan una suma de 12.000 millones y en el 2008 fueron de 39.800 millones, por otro lado el PIB en el 2002 era de 17.16% y en el 2007 fue de 24.33, cifras que dan cuenta de un aumento considerable.
Sin embargo este “movimiento positivo” en la economía nacional no es proporcional con las condiciones de vida y el bienestar de la población, de esta manera vemos como el 46% de la población Colombiana es pobre y el 17% vive en condiciones de indigencia, y en el caso de los pobladores rurales el 80% son pobres y el 40% viven en condiciones de indigencia. Al contrastar estas cifras podemos deducir que los ingresos no están siendo distribuidos de manera justa en la población y que hay una fuerte concentración de capital en pocas manos; por otro lado las regalías que se quedan en el país son mínimas en comparación de lo que se extrae, estas oscilan entre el 10% y el 15%.
Ya dejando las cifras de lado vemos como la actividad minera trae consigo seria repercusiones para la vida de los seres humanos, que se ven afectados por: la contaminación emitida por la explotación, la inestabilidad de las canteras o socavones que ha cobrado vidas -como lo ocurrido en enero en sardinata Santander donde murieron 21 mineros-, y las precarias condiciones laborales en general.
También vemos como se presentan serias afectaciones en el ambiente como es el caso del paramo de santurban1 donde se ve amenazada una de las fuentes de agua mas importantes de Santander, rio surata, y 37 especies de frailejones, así como toda una gama de diversidad biológica que se encuentra en este paramo; caso parecido es el de la vereda Quiba y el barrio mochuelo en la localidad de ciudad Bolívar, donde esta ubicado el PMI de mochuelo, en este territorio, se encuentra el Bosque Subxerofitico, que se encuentra en pocas zonas del país y que es de suma importancia puesto que protege los yacimientos de agua potable, este bosque a sido talado paulatinamente con los proceso de extracción minera que se llevan acabo en el territorio y que dejan infértil el suelo, siendo esto ultimo de suma preocupación puesto que la vocación del suelo de esta región es apto para la agricultura por la riqueza proteínica y mineral que contiene, de hecho la principal actividad económica de los habitantes de estos territorios, antes de que empezaran a llegar la empresas mineras, era la agricultura.
En lo social y cultural se evidencia que la entrada de las empresas a los diferentes sectores del país genera procesos de desterritorialización que modifican la forma de vida de los habitantes y las formas de concebir y relacionarse con el entrono, de esta manera vemos el caso de los Wayuu en la Guajira, quienes al ser arrebatados de sus territorios han tenido que cambiar la pesca y la cría de chivos por los cascos y las botas para trabajar en las minas del cerrejón.
Como reflexión final creo que es importante que empecemos a estudiar este fenómeno de la minería, ya que como vemos trae serias repercusiones en las diferentes esferas de la vida social, por otro lado esta actividad económica esta proyectada para ser una fuente económica a largo plazo, incluso es la punta de lanza del documento Colombia 2019, en este se plasma la intención la clase dirigente de hacer de hacer de Colombia un mercado minero para las potencias mundiales ¿estamos de acuerdo nosotros con estas proyecciones? Ya hemos visto como estas intenciones de las empresas trasnacionales desangraron, áfrica y acaban paulatinamente con el fértil suelo de nuestra América revolucionaria, ante esto, ¿Cuál es el papel que como sujetos políticos, históricos, geográficos y futuros profesores debemos asumir frente a la minería y todo lo que hay detrás de ella?