El mundo fue menos pacífico en el último año, debido a la amenaza de ataques terroristas y la posibilidad de manifestaciones violentas, según el último Índice de Paz Global (IPG) elaborado por el Instituto para la Economía y la Paz (IEP), que se presentó hoy. Islandia es la nación menos violenta. (Ver mapa)
El IPG es la principal medida de la tranquilidad global que evalúa los conflictos internos e internacionales, la seguridad en la sociedad y la militarización de 153 países, teniendo en cuenta 23 indicadores diferentes.
Entre los indicadores cuentan ocho estructuras, que son: buen gobierno, entorno empresarial sólido, distribución equitativa de los recursos, aceptación de los derechos de los demás, buenas relaciones con los vecinos, libre circulación de información, altos niveles de la educación y bajos niveles de corrupción.
En América del Sur, Uruguay es el país más pacífico y se ubica en el puesto 21, seguido por Chile (38) Argentina (55) y Paraguay (66). Brasil (74) se ubica en la media junto a Bolivia (76), mientras que Perú (85), Guyana (88) y Ecuador (90) superan la media. Venezuela (124) y Colombia (139), en cambio, se ubican entre las menos pacíficas.
En Centro América, Guatemala está en el lugar 125, le sigue Honduras, en el 117 y Nicaragua en el 72. Las más pacíficas son Costa Rica (31) y Panamá (49). Entre las latinoamericanas, México, se ubica en el puesto 121 por debajo de Colombia.
Islandia es la nación más pacífica del mundo, seguida por Nueva Zelanda, Japón, Dinamarca y la República Checa. Los países más violentos son Somalia e Irak.
El índice 2011 refleja el impacto de la problemática árabe en las clasificaciones. Libia (143) experimentó la caída más significativa, bajando 83 lugares, mientras que Egipto (73) cayó 24 lugares.
“La caída en el índice de este año está muy vinculada a los conflictos entre los ciudadanos y sus gobiernos; las naciones deben buscar nuevas formas de crear estabilidad que no sea mediante la fuerza militar”, dijo Steve Killelea, fundador y presidente ejecutivo del IEP.
De acuerdo al informe, si el mundo hubiera sido un 25% más pacífico el año pasado, la economía mundial habría cosechado un beneficio económico adicional de poco más de 2.000 millones de dólares.
Con esta suma se podría evitar “las peores consecuencias del cambio climático, cubrir el costo de alcanzar los objetivos de desarrollo del milenio, eliminar la deuda pública de Grecia, Portugal e Irlanda y abordar los costos extraordinarios de reconstrucción del desastre más caro de la historia: el terremoto y el tsunami de 2011 en Japón”, explica la publicación./Andes
RM