Los presidentes de la Mesa Ejecutiva de la CONFECh entregaron una carta dirigida al Ministro Joaquín Lavín en el Ministerio de Educación, donde se explican los puntos en desacuerdo al discurso presidencial del 21 de mayo y su diagnostico ante la reformas que anuncia el gobierno. De no haber respuesta, o no se haga cargo de las demandas, los estudiantes universitarios organizados convocarán a un paro de carácter nacional e indefinido, a partir del miércoles 1 de junio.
Mientras los dirigentes iban a dejar la carta, más de mil estudiantes de las universidades pertenecientes al Consejo de Rectores, se concentraron en el bandejón central en muestra de apoyo, manifestándose en contra de la postura actual del ejecutivo referente a la Educación Superior.
Camila Vallejo, presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, FECH, señaló poco antes que con ésta apuntan a las medidas oficiales que sólo “profundizan el actual modelo”. Indicó que “El 1 de junio habrá un paro nacional, la idea es que ese día sea el ultimátum, y esperamos una respuesta por parte del Gobierno. Si no hay una respuesta favorable, vamos a extender este paro”.
Asimismo, agregó que el actual Ministro Lavín vive “en una burbuja” donde sólo piensa en una eventual candidatura presidencial, sin escuchar a los estudiantes, rectores, profesores y académicos sobre sus demandas.
En el documento, los universitarios entregan su diagnóstico y soluciones para el sistema. “Es necesario regular las universidades privadas, permitirles más flexibilidad a los planteles estatales para que se puedan desarrollar; proponemos un mecanismo de acceso universitario con equidad y que garantice la permanencia y egreso del los alumnos más vulnerables”, detalló Vallejo.
Por su parte, Camilo Ballesteros Presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Santiago, indicó que “No vamos a seguir esperando que este Gobierno se dedique a hablar y hacer muy poco, ellos (el gobierno) hablaron de una reforma a la Educación y nosotros vamos a exigir una reforma real a la Educación, hoy que queremos cambio, queremos levantar a las universidades del Estado”.
De no haber respuesta conforme para las demandas estudiantiles los universitarios realizarán un paro de carácter nacional este miércoles 1 de junio en contra de los anuncios entregados el 21 de mayo ya que según su parecer, estos no develan la crisis de la educación superior.
Carta a Lavín
Santiago, 26 de Junio de 2011
Señor
Joaquín Lavín Infante
Ministro de Educación
Presente
A través de la presente los estudiantes agrupados en la Confederación de Estudiantes de Chile, CONFECH, queremos poner de manifiesto nuestro malestar ante los recientes anuncios en materia de Educación Superior, realizados por el Presidente de la República, Sr. Sebastián Piñera E., en el marco de su cuenta pública anual frente al Congreso Nacional, el pasado 21 de mayo.
Ante todo, nuestro principal interés es expresar que los anuncios hechos por el Presidente no dan cuenta de las reales necesidades que hoy tiene la educación pública chilena en general y la educación superior en particular. Que como ya lo hemos señalado en anteriores ocasiones, esta última se encuentra atravesando una profunda crisis, la cual se origina principalmente producto del desfinanciamiento al que han sido sometidas las universidades estatales y públicas de nuestro país, proyectándose esta dificultad hacia la esencia y sentido mismo de nuestras casas de estudio. Un buen ejemplo de lo que estamos hablando, fue el señalado por un programa de televisión que ha demostrado las inaceptables condiciones a las que tiene, el Estado, sometidas a sus propias universidades. Es así, señor Ministro, que el problema de la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM) no es sólo de gestión, ni de una nueva acreditación, sino que es de una gran falta de recursos. Que no es sólo de la UTEM -quizá en esta casa de estudios se expresan de manera más grave los efectos de las políticas neoliberales en educación- sino que es del sistema público en su conjunto y que si no se da una solución que aumente los presupuestos y recursos disponibles para nuestras universidades, la crisis solo se ahondará y terminará por extinguir lo poco de educación superior pública que queda.
Además de lo anterior, tenemos la grave situación que afecta a la educación superior privada, terreno descampado para inescrupulosos empresarios, que negocian y transan con los sueños y aspiraciones de miles de familias chilenas. Algunos ejemplos de aquello son: el lucro flagrante de muchas instituciones de educación superior privada, la mala calidad de los planes académicos, la deserción excesiva de alumnos, la falta de regulación en este sector, la falta de transparencia en el uso de los recursos, los altos intereses de los créditos, entre otros.
Dado este diagnóstico, hemos convocado en reiteradas ocasiones a nuestros estudiantes en particular y a la ciudadanía en general, para expresar la necesidad de generar cambios estructurales en nuestro sistema de educación superior. De esta forma, el pasado 12 de mayo logramos la adhesión de distintos sectores de la educación, a saber: estudiantes secundarios, académicos, rectores, el Colegio de Profesores, la Asociación Nacional de Empleados Públicos (ANEF), la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), entre otros. Todos ellos suman más de treinta organizaciones sociales, las cuales en su conjunto se expresaron en una convocatoria que significó la adhesión de cerca de 100.000 personas a lo largo de todo el país. Lo anterior como prueba fehaciente de que este diagnóstico es compartido por muchos chilenos y chilenas y que apremia darle una solución definitiva que ataque el problema de raíz.
Es por esto que esperamos contar con la voluntad política para dar solución a los ejes que hemos descrito como prioritarios para las mejoras del sistema terciario chileno, referentes a un acceso más equitativo y de calidad, un cambio en la estructura de financiamiento – que hoy se basa en el pago o deuda de miles de familias chilenas-, en un trato de manera preferente para las Universidades Públicas y la democratización de las instituciones, donde se garanticen los derechos a participación que profundicen nuestra democracia. A esto se suma la necesidad que las promesas del Gobierno sean cumplidas, haciendo referencia a los miles de estudiantes a lo largo de todo Chile que aún esperan por su Tarjeta Nacional Estudiantil para poder movilizarse hacia sus lugares de estudio.
Dicho lo anterior, es que los estudiantes aspiramos a que usted, Ministro, y el Presidente de la República, tomen conocimiento de nuestras demandas y tengan la voluntad política de dar una respuesta positiva de las mismas. Solo así generaremos los espacios pertinentes para abrir nuevamente el diálogo entre estudiantes y el Gobierno.
Sin embargo, de no ser atendidos nuestros requerimientos al día miércoles 1 de Junio el año en curso, el Paro Nacional Estudiantil programado para aquel día, en consecuencia, podrá ser extendido. Nuestro llamado es a recuperar un sistema de educación pública y de calidad, con acceso equitativo para todos los estudiantes de nuestro país y del cual el Estado sea su principal garante.
Confederación de Estudiantes de Chile/reddiariodigital
RM