Caracas, (PL) A través del Fondo Conjunto Chino-Venezolano quedó renovada en Caracas una línea de crédito para desarrollar proyectos socioeconómicos, confirmó hoy la Petrolera Estatal Pdvsa.
A través de una nota de prensa la empresa informó que con la firma de la renovación este país suramericano contará con cuatro mil millones de dólares, concedidos por el Banco de Desarrollo de China.
Por la parte venezolana el documento fue suscrito por la ministra de Comercio y presidenta del Banco de Desarrollo Económico y Social, Edmée Betancourt, y el vicepresidente de Refinación, Comercio y Suministro de Pdvsa, Asdrúbal Chávez.
El representante de China Oil, Zhang Tao, y de la instancia bancaria del país asiático, Han Deping rubricaron el acuerdo por la parte china.
Según la información, con el nuevo fondo la suma de financiamiento asciende a 32 mil millones de dólares, de los cuales dispone el Estado para el impulsar programas de desarrollo en las áreas social y económica.
Los principales sectores beneficiados con los recursos serán industrias básicas (ocho proyectos), vivienda y ambiente (dos, cada uno), transporte y comunicaciones (11), educación (uno), agricultura (31), ciencia y tecnología (cinco) y energía eléctrica (nueve) entre otros.
El Fondo Conjunto Chino-Venezolano se creó en 2008 por la Comisión de Alto Nivel de ambas repúblicas, con el objetivo de consolidar planes de carácter binacional a través de la instrumentación de mecanismos financieros para la cooperación comercial.
A través de la iniciativa se han financiado planes en las áreas de infraestructura, que abarcan trenes, autopistas, puertos marítimos y redes de telecomunicación, mientras en lo social beneficia la ejecución de viviendas, hospitales y centros de atención médica.
En el plano energético el fondo favorece programas en refinerías, plantas de procesamiento de gas natural, líneas de tuberías para petróleo y gas natural, plantas de procesamiento de gas licuado, extracción, transportación y comercialización de carbón, transporte de crudo y productos secundarios, así como construcción de tanques.
Construcción de buques comerciales, empresas relacionadas con la fabricación de fertilizantes, manufactura de productos químicos, acero y aluminio, la industria del automóvil, ensamblaje de productos de alta tecnología, proveedoras de servicios para petroleras, y compañías mineras son otras de las áreas impactadas.♦