Por Moisés Pérez Mok, enviado especial
Alta Gracia, Argentina, 19 jun (PL) Las cenizas de su entrañable compañero de ruta Alberto Granado fueron depositadas hoy en la Casa-Museo Ernesto Che Guevara, de esta ciudad cordobesa, el lugar donde más tiempo vivió quien deviniera legendario Guerrillero Heroico.
Granado, quien acompañó a Guevara en su primer viaje por Suramérica en 1952, había fallecido en La Habana el 5 de marzo último a los 88 años de edad y su voluntad expresa fue que sus cenizas se esparcieran en Cuba, Venezuela y su natal Argentina.
Es muy emocionante saber que estos amigos siguen andando juntos y que por este sitio pasarán miles de jóvenes en busca de una guía para construir un mundo mejor, manifestó el hijo del «Petiso», Alberto Granado, en sentidas palabras.
«Amigo del alma, compañero eterno», reza la inscripción hecha sobre la tapa del relicario donde reposan parte de las cenizas del científico argentino, cuyo nombre fue impuesto también hoy a una de las salas del Museo del Che.
Al acto, que puso fin a la Octava Semana de Che en Alta Gracia, asistieron el general Harry Villegas «Pombo» y el comandante Víctor Dreke, compañeros de lucha del Che, así como el embajador de Cuba en Argentina, Jorge Lamadrid Mascaró.
Otra de las salas del museo llevará en lo adelante el nombre de Camilo Cienfuegos, a quien – recordó Villegas – se le llamaba con toda justeza «Señor de la vanguardia» durante la guerra de liberación liderada por el Comandante en Jefe, Fidel Castro.
El Che consideró a Camilo el más brillante de los guerrilleros y, en algunos momentos, hasta creía ser su padre, relató «Pombo», quien aseguró que estos hombres ejemplares «fueron dos hermanos en la lucha insurreccional» cubana.
Como parte del programa de la Semana del Che en Alta Gracia, Dreke y Villegas ofrecieron este sábado un conversatorio en el que narraron el momento cuando conocieron al Che y exaltaron los valores humanos de este hombre épico.
Villegas, además, hizo un vívido y conmovedor relato de los últimos días de la gesta guerrillera en Bolivia, donde una vez más el heroico comandante puso de manifiesto, aún al costo de su propia vida, sus excepcionales cualidades humanas.
Hoy, el actor argentino Rodrigo de la Serna, quien encarnara el papel de Granado en el largometraje Diarios de motocicleta, hizo llegar aquí un mensaje a familiares y amigos del «Petiso» en el cual testimonia su admiración por el que fuera una «de las más bellas y entrañables páginas de mi vida».
(Granado) Me enseñó muchas cosas; pero acaso lo más destacable era esa capacidad de estar profundamente comprometido con sus ideales, a la vez que su alegría lo inundaba todo, señaló de la Serna.♦