Por Martha Cabrales Arias
Santiago de Cuba,(PL) Como un cálido abrazo hacia el Caribe comenzó hoy la XXXI edición de la Fiesta del Fuego, con la presencia de más de mil artistas e intelectuales cubanos y de otros 24 países.
Durante el espectáculo inaugural en el Teatro Heredia, Orlando Vergés, director de la Casa del Caribe, resaltó la importancia de la cultura popular tradicional en la conformación de la identidad regional y la necesidad de que los pueblos de este entorno se conozcan mejor.
Enfatizó en el respaldo de esa institución y del Festival, desde su surgimiento, a las proyecciones relacionadas con la afrodescendencia y a la decisión de la UNESCO de consagrar el 2011 a esa perspectiva social y cultural que seguirá estando en el centro de sus empeños.
Igualmente Vergés consideró que la consagración de esta cita a la cultura de Trinidad y Tobago es un paso significativo en el camino de acercamiento a un patrimonio multicultural y diverso, que tiene orígenes comunes por encima de las barreras idiomáticas.
Esta es la tercera vez en que el Festival se dedica al Caribe anglófono, apuntó, y deberá sedimentar una mayor intercomunicación e información con los pueblos de ese entorno geográfico.
Por su parte, la embajadora de esa república, Jennifer Jones Keonahan, encomió el esfuerzo de su gobierno para conformar una delegación representativa de esa multiplicidad cultural y la labor de la Casa del Caribe en pos de la integración y unidad en la región.
El Premio Internacional Casa del Caribe fue entregado al creador santiaguero Enrique Bonne, con un notable legado en la música popular cubana como compositor y artífice de una reconocida agrupación de tambores.
Junto a autoridades locales y de Trinidad y Tobago y Martinica, estuvieron presentes también los embajadores de Colombia y República Dominicana.♦