Contraproducentes los ataques de drones en Pakistán

Islamabad, 6 jul (PL) El primer ministro de Pakistán, Yousuf Raza Gilani, criticó hoy los bombardeos de los aviones no tripulados de Estados Unidos sobre zonas de su país por considerarlos contrarios a la estrategia antiterrorista nacional.

«Los ataques de aviones teledirigidos dentro de nuestras fronteras están en conflicto con la realidad sobre el terreno, impactando negativamente nuestros esfuerzos en el control de las tendencias radicales», dijo.

Al hablar en un seminario organizado por las Fuerzas Armadas en Mingora, suroeste del país, el jefe de Estado comento que Pakistán encara desafíos multidimensionales a nivel interno y externo, y señaló al radicalismo y el terrorismo como el verdadero obstáculo para lograr la paz y la estabilidad.

Tras establecer que las realidades de hoy son consecuencia de la historia y de un contexto interno, regional y mundial, sostuvo que sin una evaluación estratégica y desapasionada de esa realidad, «podemos equivocar el cálculo y la formulación de políticas contra la radicalización».

Dijo que el paradigma de seguridad paquistaní tuvo su génesis en los sucesos traumáticos de la jihad (guerra santa) afgana, el erróneo manejo del tema Afganistán por las potencias occidentales en la post-guerra fría, los conflictos regionales y los hechos posteriores al 11/9 (atentados en Nueva York en 2001).

Consideró además que la prolongada lucha contra la antigua Unión Soviética propició el surgimiento de organizaciones «jihadistas» por todo el mundo bajo un mismo paraguas y alentó las ideas radicales.

Opinó que el concepto de jihad golpeó la responsabilidad del Estado y fue privatizado y politizado con nefastas consecuencias para Pakistán.

En ese contexto, recordó que su país ha perdido 30 mil hombres, mujeres y niños, y más de cinco mil miembros de las fuerzas de seguridad, con el consecuente resquebrajamiento de la ley y el orden, y sufrido pérdidas por varios miles de millones de dólares.

Pero acotó que Pakistán está comprometido a trabajar con todos sus vecinos para lograr el alcance de la paz y la eliminación del terrorismo.

Gilani aseguró que su país está interesado en un Afganistán «estable, unido, amistoso y pacífico», y sin ningún tipo de influencia externa.

Por último, aseveró que las modalidades de lucha de su gobierno son autóctonas y su estrategia es la de las cuatro D: diálogo, disuasión, desarrollo y derrota de la ideología y la mentalidad de los terroristas.♦