La pista del Paseo Los Próceres tembló cuando la cuarta división blindada, comandada por el general de división (Ej) Clíver Alcalá Cordones, inició el desfile de unidades motorizadas y blindadas de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) como parte del desfile cívico-militar para celebrar los 200 años de la Independencia. Tanques T-72B1, vehículos blindados de transporte de personal anfibios 8×8 BTR-80A, obuses autopropulsados 2S19 Msta-S de 152 mm y los camiones tácticos Ural, todos de fabricación rusa, fueron las vedets de este espectáculo que permitió demostrar el renovado poder de fuego de Venezuela.
Los presidentes de Paraguay, Fernando Lugo; Bolivia, Evo Morales; y Uruguay, José “Pepe” Mujica, además de los cancilleres de otros 21 países de la región, pudieron presenciar desde el histórico paseo caraqueño el despliegue de 13.475 personas entre civiles y militares y sentir el fragor de más de 30 mil espectadores.
11:00 de la mañana. El general de división Clíver Alcalá Cordones a bordo de un obús autopropulsado de fabricación rusa se comunicó, vía satélite al palacio de Miraflores, con el presidente Hugo Chávez para solicitar el permiso que indica el protocolo. Luego del sí presidencial arrancó el desfile, eran las 11:30 de la mañana.
Tres aviones Sukhoi, de fabricación rusa, dibujaron en el aire los colores de la bandera nacional. En tierra, una carroza alegórica de 1811 recordó el episodio de aquel congreso que proclamó la libertad de Venezuela del dominio español.
La mesa fue servida para que ese grito de independencia marcara el desfile de representantes de 40 etnias indígenas, estudiantes de las misiones educativas Robinson, Ribas y Sucre. Además de obreros, agricultores y trabajadores. Al fondo, la Canción Bolivariana, del cantor Alí Primera removía el espíritu patrio.
Así le tocó el turno a los deportistas. Naomi Suazo, atleta paralímpica, encabezó el desfile donde participaron deportistas en sillas de rueda, patinadores, patineteros y miembros de la representación deportiva trajeados con su chaqueta tricolor.
A las 12:30 comenzó la marcha de las unidades militares a pie. Primero los pioneros, la compañía 24 de Julio, que usa el traje rojo de la guardia de honor creada por el Libertador, actuales custodios del Panteón Nacional y del Campo de Carabobo. Seguido, muestras alegóricas de las divisiones del ejército libertador de las cuatro fuerzas. Uniformes de 1826 cuando se produjo la batalla del Lago de Maracaibo, del componente aéreo de 1820 y de la Guardia Nacional cuando fue creada en 1937. Cerró con broche de oro la división Manuelita Sáenz en conmemoración de las mujeres que participaron en la independencia.
12:45 de la tarde. Unidades militares de China, Belarús, México, Antigua y Barbuda, Brasil, San Vicente y Las Granadinas, Nicaragua, Trinidad y Tobago, Uruguay, Cuba, Surinam, Paraguay, Argentina, Haití, la fuerza policíal de Dominica, Colombia, Guatemala, Perú, Bolivia y Ecuador desfilaron en homenaje a la fiesta patria nacional.
Llegaron los estudiantes de las academias militares. Destacaron las cadetas. Portando subametralladoras. El paso redoblado de sus botas retumbó frente a la tribuna presidencial. Al fondo, una dama narradora decía: “artilleras, combatientes, donde se nos requiera somos de armas tomar”.
Luego vinieron las unidades especiales élite, maquilladas y vestidas de camuflaje de las cuatro fuerzas y las unidades de infantería también conocidas como “las reinas del combate a pie”, exhibiendo sus fusiles rusos SVD-Dragunov y fusiles de mira telescópica.
Nacidas bajo la fuerza del 13 de abril de 2002, las milicias bolivarianas “enarbolaron el rojo socialista”, como lo describió la narrativa marcial poco antes de la 1:00 de la tarde. El batallón de milicianas Columba Guadalupe Rivas Bracho desfiló cargado de más de un centenar de mujeres campesinas y obreras de todos los rincones del país.
“Un pueblo en armas entrenado y organizado territorialmente para el compromiso revolucionario socialista” se oyó por los altoparlantes cuando hizo su entrada la milicia territorial, cuerpo de combatientes populares comandado por el general Elio Mijares. Así transitaron la pista la milicia campesina, custodios de la agricultura, junto a la memoria de Ezequiel Zamora, padre de la primera revolución armada por la tierra. “La tierra de Bolívar nos pertenece. Milicianos somos todos, tierra y hombres libres. Igualdad y libertad, raíces del socialismo”, expresó el locutor.
Al grito de “somos socialistas, antiimperialistas de la patria grande” las unidades al trote, la 42 brigada de paracaidistas, a la que perteneció el presidente Chávez; la 422, Antonio Nicolás Briceño, la unidad de Caribes Pedro Zaraza y la unidad de infantería de selva Mariano Montilla irrumpieron con su fuerza para emocionar al público.
Eran las 2:00 pm cuando ocho helicópteros MI17, 3 MI-35 y 2 MI-26, de fabricación rusa plenaron el cielo de Caracas. Las enormes mariposas de hierro tienen capacidad para cinco tripulantes y para transportar hasta 80 soldados, además de portar sistemas de armas de última generación.
Les siguieron en la exhibición cinco formaciones en cuña de aviones K-8, de fabricación chinopaquistaní. Bajo el lema “vencer o morir” se presentaron cuatro grupos de aviones rusos Sukhoi. Uno de ellos modelo 30MK2 lanzó al cielo ocho señuelos antimisilísticos en alegoría a las estrellas de la bandera nacional.“En Venezuela mantenemos un rumbo fijo que no tiene marcha atrás, no se doblega nunca ante ningún imperio, más nunca volverán”, expresó el narrador, mientras el público estalló en aplausos al grito de “no volverán”.♦