Héctor Terán /www.aporrea.org
Soy venezolano residenciado en USA-Chicago desde 1976. En Enero de este año visité a Venezuela por 29 días con 2 amigos norteamericanos que no hablan español.
Pasamos la mayoría de los días en Mérida y con mucha frecuencia paseándonos por los alrededores de la Plaza Bolívar. Visitamos el comercio para comprar algunas cosas y nos dimos cuenta que casi todo el comercio es de chinos.
Se nos despertó la curiosidad y por mas de 10 días nos dimos a la tarea de recorrer casi todo el comercio (tiendas de ropa, calzado, juguetes, artefactos eléctricos, ferreterías, venta de repuestos para automóviles, restaurantes, etc.) en el centro de Mérida.
Encontramos mayoría venezolana en ferreterías, restaurantes y venta de repuestos pero en el otro comercio (ropa, zapato, juguetes, artefactos eléctricos y otra quincallería) eran de propiedad y atendidos por chinos.
Estas son las cosas que observamos y experimentamos:
- Las transacciones son sin facturas y si las pides te dan facturas que no son válidas para pagar los impuestos al gobierno.
- Los chinos se daban cuenta que mis amigos no hablaban español y averiguaban que veníamos de Chicago entonces nos ofrecían comprar los dólares a 8.50.
- La mayoría de las conversaciones entre nosotros y los chinos se hacían a través de sus hijos porque los padres no hablaban español como para establecer una conversación moderada.
- Someten a sus hijos menores de edad a largas horas de trabajo en sus negocios.
- Cuando comprábamos algo no nos daban los vueltos en dólares ni en bolívares sino con chocolates, galletas, chicles, caramelos, etc.
- Los chinos han desplazado a muchos comerciantes venezolanos.
Si estos chinos practicasen estos abusos en USA, el gobierno (IRS) los metería a la cárcel, ICE les revocaría sus documentos migratorios, los deportaría y nunca podrán entrar a USA legalmente. Está estimado que algunos chinos llegan a USA ilegalmente a un precio promedio de $14.000.
Hoy estoy motivado para informarle al gobierno Bolivariano de Venezuela sobre este asunto porque el pasado Sábado (julio 2) durante el picnic coordinado por el Consulado en Chicago con motivo a la celebración del Bicentenario pude darme cuenta que muchos venezolanos tienen la misma observación.
El Gobierno es responsable de controlar y prevenir esta irregularidad y mi pregunta es, ¿qué se esta haciendo al respecto?