Sacerdote colombiano condenado a más de siete años de cárcel por abuso de un menor

El sacerdote católico colombiano, Jairo Alzate Cardona, fue condenado por un juez de la ciudad de Pereira, al oeste de Bogotá, a siete años y un mes de prisión por el delito de  abuso sexual a un menor de edad, informó la Fiscalía este viernes.

La Fiscalía indicó que Cardona fue sentenciado por el delito de «acceso carnal abusivo con menor de 14 años agravado» que fue cometido en el primer semestre de 2008 en un colegio de la ciudad.

Según las investigaciones, el religioso, quien en ese momento se desempeñaba como profesor del colegio, abusó del infante en reiteradas ocasiones.

También se indicó que el clérigo castigaba a los niños y los obligaba a quedarse en el salón de clase en la hora de descanso con la excusa de que repasaran las tablas de multiplicar.

Cardona, aprovechaba esta situación para someter a los menores y obligarlos a realizarle prácticas sexuales.

Las autoridades pudieron establecer que el último abuso a menores que cometió el sacerdote ocurrió el pasado 12 de abril, tras lo cual Cardona exigió al menor que guardara silencio ante su mamá y su prima.

Pese a esto, la madre del infante comenzó a sospechar del sacerdote hasta que finalmente lo denunció ante las autoridades.

Además del caso sucedido en el 2008 por el que fue condenado, el religioso está siendo investigado por abusar de una niña de nueve años en 2002 y otro infante de 11 años en 2008.

El sacerdote ha permanecido retenido en una cárcel de Pereira desde el mes de mayo pasado.

Sumado al caso del colombiano, otro sacerdote latinoamericano fue condenado recientemente por abusar de menores de edad.

El pasado 18 de febrero, el sacerdote chileno Fernando Karadima fue encontrado culpable de abuso de menores en un juicio desarrollado por la Santa Sede.

Karadima, de 80 años, fue un reconocido maestro de sacerdotes que ahora ocupan altos cargos dentro de la Iglesia chilena, hasta que fue denunciado en 2010 por abuso sexual contra cinco jóvenes que asistían a su parroquia, ubicada en un exclusivo barrio en el este de Santiago.

El pasado 28 de febrero el arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati, reconoció que el caso de abusos sexuales de Karadima le ha hecho «un gran daño a la Iglesia Católica chilena».

 teleSUR – Afp – La repúblic.pe – Upi.com /jl -MM♦