Darío Botero Pérez
Debido a que la realidad colombiana va demostrándoles a los inocentes engañados el carácter de su engañador y de sus secuaces vendepatria, conviene recordar que sus delitos y desmesuras han sido denunciados con suficiente anticipación, y no sólo por el valiente periodista Daniel Coronell, de modo que sobran hechos para señalar a los bandidos que han venido asolando la patria desde las altas instancias del poder.
Como la memoria es el recurso indispensable para no repetir la historia volviendo a ser víctimas de los canallas que han sojuzgado a los demás mediante el engaño, la perfidia y la violencia despiadada, reenvío tres escritos viejos que ayudan a entender bastante el momento presente, sobre todo para quienes son honrados y quieren reparar el error cometido al elegir al capo Uribe, dejándose seducir por sus maneras de culebrero tipo “San Antoñito”, el personaje del agudo Tomás Carrasquilla, quien tan bien conocía el alma camandulera de los hipócritas resueltos a engañar a su prójimo crédulo y, generalmente, sumido en la ignorancia.
Actualmente, cuando el ambiente de guerra regional -ordenada por el sionismo como parte de su estrategia mundial apocalíptica-, ha amainado al dejar de gobernar la fichita arrodillada, arrogante y prepotente, el dictador camorrero y corrompido, Álvaro Uribe Vélez, el argumento de la “Seguridad Democrática” que tanto promovió Uribe, sigue usándose por sus áulicos para descalificar a Juan Manuel Santos (quien fue su máximo ejecutor, el que le regaló al gurú sus mayores logros, como la invasión al Ecuador y la liberación de la aventurera Ingrid Betancur).
Hasta al general Oscar Naranjo, sacrosanto y decentísimo (como Mario Montoya, Rito Alejo del Río y tantos otros), hermano de un narcotraficante condenado y preso en Alemania, fue descalificado por el Rasputín del régimen, el consejero íntimo de Uribe, de quien se aportan otros datos más adelante.
En cuanto a Santos, su independencia y habilidad concitan la ilusión de que podrá gobernar con dignidad, respetando las reglas, incluida la independencia constitucional de los tres poderes, de modo que el mesianismo furibista, con sus infinitas hipocresía e insolencia, puede ser superado para regocijo de la patria y respeto a sus habitantes. Desde luego, los criminales deberán ser castigados condignamente, no de mentiritas. (Ver anexo “LA ESTRATEGIA DE PALACIO, FUERTE ARTICULO DE SEMANA”)
Por eso los tiene aterrados la traición del converso zorro, Juan Manuel Santos.
Lo cierto es que la insólita decisión de Santos -devolviéndoles sus tierras a los despojados y desplazados por Uribe y otros gobiernos neoliberales aliados a los parapolíticos con intenciones de refundar la patria, como el hijito de papi, Andrés Pastrana Arango-, puede tener consecuencias asombrosas y altamente deseables en términos de seguridad alimentaria, de estímulo al mercado interno y de protección de la soberanía, tan golpeada y casi totalmente perdida debido a las exigencias del Neoliberalismo.
Desde luego, merece destacarse el respeto a las víctimas que Uribe se empeñaba en aumentar, atropellándoles sus derechos, convirtiéndolos en limosneros del Estado, cuando no en meros desplazados abandonados a sus suerte por un gobierno que calificaba su tragedia humana, económica y social como una especie de turismo, mientras se esmeraba por ofrecerles gabelas a los paramilitares que se prestaron para la farsa de la desmovilización.
Tal tergiversación, tan contra evidente como la negación de la existencia de un conflicto armado interno, fue otro aporte de la absurda neolengua implementada por José Obdulio y tomada del libro “1984” de George Orwell.
En consecuencia, la decisión de Santos contradice claramente los propósitos neoliberales de dedicar las tierras fértiles del trópico a la siembra extensiva de monocultivos de carácter industrial, que destruyen la biodiversidad y el medio ambiente, sumiendo a las poblaciones autóctonas en la miseria y el abandono, en medio de una violencia que los extermina o los expulsa de sus tierras.
¿Será que el converso resulta decente e independiente? Al menos, respecto a los furibistas es clara su transformación. Pero queda la duda respecto al Imperio sionista, pues su condición de lacayo no ha sido negada ni repudiada, al menos de palabra, aunque sus hechos son dicientes y pueden reivindicar la dignidad de la patria que tanto dañó Uribe, hasta dejando contratados saqueos y destrucciones de la Naturaleza que Santos puede detener.
El criterio de juicio lo aportarán los desplazados que regresen a sus tierras. Su obra será fenomenal e inolvidable, digna de su tío abuelo, el señor Eduardo Santos (presidente de 1938 a 1942 de la llamada “república liberal” de los años 1930, que terminó con la violencia iniciada por Mariano Ospina Pérez desde 1946), si los protege en vez de utilizarlos para legalizar los despojos, dejándolos sin recursos diferentes a sus tierras, de modo que, para poder subsistir, se vean obligados a vendérselas a las multinacionales empeñadas en destruir el Mundo de acuerdo a los planes milenarios del sionismo.
“Todos sabemos que desde las primeras horas de cada madrugada Uribe le pasaba revista diariamente a la situación general del país, en materia de orden público; exigía resultados óptimos; hacía seguimientos y monitoreaba las operaciones de las tropas… para tratar de controlar el orden público, a lo que nos acostumbró Uribe durante ocho años consecutivos, en todos los rincones de la Patria, dándole moral a la fuerza pública.” (Subrayados y negrillas por DBP) (Ver anexo “SIN SEGURIDAD NO EXISTE PROSPERIDAD – WILLIAM CALDERON JULIO 1 2011”).
Siendo así, es absurdo y contra evidente, propio de las incoherencias de un culebrero incapaz de argumentar consistentemente, que niegue su responsabilidad personal y directa en tantos crímenes cometidos por las fuerzas armadas, tan sometidas y súper controladas por el chalán vitando, traidor y mentiroso, quien niega haber ordenado los falsos positivos, aunque es claro que sin su autorización nadie se habría atrevido a cometerlos, pues no pasaría un día “desde las primeras horas de cada madrugada” sin que se enterase de los insucesos, según lo que nos informa Calderón.
Maliciosamente, al autor caldense se le olvida aclarar que tanta acuciosidad del chalán al elevarles la moral a las tropas, conllevaba autorizarlos
· para violar niños y matar inocentes haciéndolos pasar como guerrilleros;
· o para despojar campesinos, condenados porque las multinacionales exigen que les sean entregadas sus tierras para depredarlas;
· o para desmovilizar falsos paramilitares o guerrilleros impostores que le permitieran a Uribe reclamar victorias y engañar crédulos violando sus derechos y pisoteando la Constitución, la Ley y el Poder Judicial, mientras nos despojaba de las riquezas naturales y de los monopolios públicos consagrados en la Constitución de 1991.
Como estamos de memoriosos, no podemos olvidar que respecto a los ataques de Uribe al poder judicial, tan rastreros y constantes, Belisario Betancur sigue siendo insuperable, gracias a la asada de Alfonso Reyes Echandía y los demás magistrados de la Corte Suprema de Justicia que mandó –o no se avino a impedirlo a pesar de los ruegos públicos de Reyes- asar el 6 de diciembre 1985, contando con los buenos oficios de Plazas Vega, quien consideró que su crimen significaba “defender la democracia, carajo” (y tiene razón, pues así es de asquerosa la “democracia representativa” que estamos en mora de derrotar y superar).
Realmente, a Juan Manuel le están cobrando que –en vez de impedirlo- haya sacado a la luz algunas canalladas del anterior régimen dictatorial, que Uribe y su gentuza pretendían ocultar y agravar nombrando como reemplazo del dictador a un títere como “Uribito” (Andrés Felipe Arias), el ministrito bandido y cínico que cree que todos somos idiotas.
Es que “El ladrón juzga por su condición”, como lo demuestra con sus actos, decisiones y consejos, y lo predica por escrito y de palabra el anacrónico erudito, la cabeza pensante del sanedrín de los emergentes, el primo de Pablo Escobar y hermano de dos capos reconocidos, el flamante asesor personal e inconstitucional de Uribe, que tan comprometido está con las barbaridades cometidas en esos dolorosos ochos años de dictadura; nuestro Montesinos criollo, José Obdulio Gaviria Vélez, todavía libre, impune y maquinando.
Desde luego, cada uno es libre de pensar lo que quiera y apoyar a quien se le antoje, pero es bueno que los hechos sean conocidos para que los decentes dispongan de elementos de juicio en la toma de sus decisiones personales.
Atendiendo a la política regional, para aclarar conceptos y poder juzgar actitudes polémicas, de modo que podamos actuar acertadamente, sin caer en las redes de los enemigos comunes, conviene entender que “No entrometerse en la política interna del gobierno terrorista colombiano es una cosa muy distinta a convenir con él para perseguir y criminalizar a la oposición política del estado más cuestionado en toda América por su haber político y criminal.” (Ver anexo “No seremos cómplices”)
Además, como el reto es mundial, fuera de los documentos que aluden a los degenerados emergentes que han asolado, arruinado y desprestigiado la patria, dañándoles la vida a las mayorías y sumiéndolas en la miseria, cuando no las matan, considero conveniente agregar un par de artículos sobre la situación externa.
Pues, como acertadamente lo plantea Leonardo Boff, “Se impone una articulación mundial, la creación de organismos que hagan viable otro modo de convivir, y una representación política ligada a los anhelos generales y no a los intereses del mercado”. (Ver anexo L. Boff “Una Nueva Sociedad O Un Tsunami social y Ecológico”)
O sea, la solución país por país no sirve, aunque en cada país hay que dar la lucha, pero sin perder la perspectiva mundial, incluyendo la garantía del respeto a sus derechos para todos los seres humanos (y también para los animales y la Madre Tierra, desde luego) de la aldea Global.
Entre todos (incluyendo todas esas clases medias o “pequeña burguesía”) podemos hallar el camino correcto para superar la Historia, aunque los “proletarios” (o los partidos “comunistas” que los suplantan) consideran que son los únicos capaces de identificarlo y recorrerlo acertadamente.
No les importa que los fracasos de las tales revoluciones “socialistas” indiquen que están equivocados. Son víctimas de dogmatismos que les impiden valorar la realidad social, económica, política y antropológica actual. ¡Que se abra el debate y triunfe la Verdad!♦