Washington, (PL) Alrededor de mil 600 reclusos en prisiones de alta seguridad de California, Estados Unidos, continuaban hoy en huelga de hambre en una sucesión de protestas que comenzó el 1 de julio.
Al principio eran casi seis mil convictos los que participaron en demanda para exigir mejoras alimenticias, adecuado aprovisionamiento de ropa y más oportunidades educacionales, reportó el diario Los Ángeles Times.
Las condiciones son deplorables, las peores en que un ser humano puede vivir. Estas personas hicieron cosas malas en sus vidas, pero se les trata de manera inhumana, comentó Victor Amaya, cuyo hijo de 24 años está entre los amotinados.
Inicialmente la protesta estalló en la penitenciaría Security Housing Unit de Pelican Bay, cerca de la frontera con Oregon y donde están presos de mayor peligrosidad y largas condenas.
Sin embargo, Terry Thornton, vocero del Departamento de Corrección y Rehabilitación de California, señaló que hasta el momento la huelga ha transcurrido de forma no violenta y médicos están monitoreando la situación de los internos que se niegan a probar alimentos.
Luego de Pelican Bay, el motín se extendió a seis cárceles del estado y un grupo líder de presos dijo que estaban dispuestos a morir de hambre si las autoridades los continúan sometiendo a condiciones que califican como violatorias de los derechos civiles y humanos básicos.♦