Nueva Delhi, 12 jul (PL) Fecha y defenestrados: las expectativas de la opinión pública india sobre la anunciada reestructuración del gabinete se mueve entre esas dos incógnitas a punto de diluirse.
Medios de prensa locales, remitiéndose a fuentes del gobierno o del Parlamento amparados en todos los casos en el anonimato, apuestan a que la movida será hoy y especulan sobre los ministros que dejarán de serlo y quiénes los sustituirán.
Una de esas fuentes dijo incluso a la agencia de noticias IANS que la Oficina del Primer Ministro había tomado todas las previsiones para proceder a la remodelación del equipo ministerial este martes a las 17:00 hora local.
Contra lo que se especuló antes, ahora se dice que cuatro de los pesos pesados del gabinete se mantendrán en sus cargos: los titulares del Interior (Palaniappan Chidambaram); Defensa (A.K. Antony); Finanzas (Pranab Mukherjee) y Exteriores (S.M. Krishna).
Según conocedores de las interioridades de la política india, con la reorganización ministerial la administración del primer ministro Manmohan Singh pretende aquietar las aguas luego de varios escándalos de corrupción que encendieron los ánimos de los partidos de oposición y de la opinión pública.
Lo cierto es que el gobierno apresuró la medida tras la renuncia de dos ministros presuntamente vinculados con la sonada estafa del espectro 2G (telefonía móvil de segunda generación), que según la Auditoría General ocasionó al erario público pérdidas por casi 40 mil millones de dólares.
Un líder no identificado del Congreso dijo a IANS que la remodelación dará un «cambio de imagen» al gobierno y lo fortalecerá antes de la sesión del Parlamento a partir del 1 de agosto.
Como un culebrón televisivo, la historia ha ido sumando un capítulo tras otro y probablemente el de hoy -con o sin remodelación- no sea el último, pues el Buró Central de Investigaciones mantiene bajo la lupa al caso 2G y a otros en el que también están implicadas importantes figuras públicas.