Sesionan en Managua eventos juveniles y de movimientos sociales

Managua,  (PL) El II Encuentro Internacional de Jóvenes y Estudiantes de Izquierda de América Latina y El Caribe fue abierto hoy aquí con la asistencia de 76 representantes de 17 organizaciones juveniles de 13 países del subcontinente.

El evento se celebra por segundo año consecutivo y se enmarca en el conjunto de actividades organizadas en conmemoración del 32 aniversario del triunfo de la Revolución Popular Sandinista, el 19 de julio de 1979, y el 50 de la fundación del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

Del total de participantes, 37 representan a la Juventud Sandinista «19 de Julio» y los restantes 39 provienen de organizaciones juveniles de izquierda de otros países latinoamericanos y Caribeños, informaron voceros del encuentro.

El foro fue abierto por Bosco Castillo, coordinador nacional de la organización juvenil sandinista, quien recordó al guerrillero argentino-cubano Ernesto Che Guevara al afirmar que «La arcilla Fundamental de nuestra obra revolucionaria es la juventud».

El tema fundamental de este Encuentro es «la consolidación de un frente común con el propósito de fortalecer la articulación y coordinación entre los jóvenes para avanzar en la integración de América y hacer frente al imperio norteamericano», afirmó Castillo al abrir los debates en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN).

Según se informó, en este segundo encuento los participantes continuarán abordando temas temas examinados en la cita anterior, referidos a la construcción del socialismo y las luchas revoucionarias de cada pueblo latinoamericano y caribeño.

Por otra parte, hoy también comenzó aquí el denominado Encuentro de Movimientos Sociales de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), las Américas y el Caribe, en el que los participantes intercambiarán criterios sobre las maneras de articular y fortalecer redes internacionales de solidaridad.

La inauguración hoy de estos eventos coincidió con el 32 aniversario de la huída del país del derrotado Anastasio Somoza Debayle, último representante de la sangrienta dictadura que gobernó Nicaragua durante cuatro décadas con el respaldo irrestricto de Washington, dos días antes de la entrada en Managua de las fuerzas guerrilleras del FSLN.♦