Guatemala, (PL) El gobierno guatemalteco aprobó hoy un recorte al presupuesto de este año por el equivalente a más de 279 millones de dólares y, contrario a lo esperado, educación y salud están entre los más afectados.
De acuerdo con el presidente Alvaro Colom, ello es consecuencia de la no aprobación en el Congreso de la República de la Ley Antievasión II, varios préstamos y una ampliación presupuestaria solicitada.
En quetzales el monto asciende a dos mil 125 millones y los ministerios más impactados, además de los mencionados, son los de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda y de Gobernación.
A ellos se suman bajas en las asignaciones para las municipalidades, la Universidad de San Carlos, los consejos comunitarios de desarrollo y las secretarías y dependencias del Estado.
La decisión del Consejo de Ministros tuvo en cuenta que durante más de siete meses la falta de consenso entre bancadas y las interpelaciones en el órgano legislativo mantienen paralizada su agenda.
Con ello está detenida la aprobación de una ampliación presupuestaria por dos mil 52 millones de quetzales (más de 269 millones de dólares) para darle recursos a instituciones públicas.
Tampoco pasó la Ley Antievasión II, cuya esencia es el uso de bienes incautados a quienes cometen delitos, como tampoco préstamos externos ascendentes a 790 millones de dólares.
Los programas sociales también sufrirán una significativa reducción, señaló Colom, quien calificó de catastrófico el panorama para el inicio del próximo año y el gobierno por asumir entonces pues no hay liquidez en las cajas fiscales.
Un análisis de la Agencia Guatemalteca de Noticias indica cómo la ampliación presupuestaría no es recurrir a mayores recursos y endeudamientos, sino buscar espacios dentro de la norma de ingresos y egresos vigente.
De esa manera se facilita colocar los recursos para entidades necesitadas, tales como las carteras de Gobernación, Educación y Salud Pública y Asistencia Social, entre otros.
La paralización de la ampliación presupuestaria y de la aprobación de préstamos puede causar un colapso en las finanzas del Estado, alertó el ministro de Finanzas Públicas, Alfredo del Cid.
Según su advertencia, las instituciones responsables de atender emergencias y mecanismos internos se verán imposibilitadas de funcionar por falta de fondos.
Del Cid recordó cómo uno de los créditos por 114,5 millones de dólares se perdió recientemente al no ser aprobado por los diputados, con lo cual quedaron afectados programas de salud, educación y zonas vulnerables del país.
Parte de este financiamiento iba a ser utilizada por la actual administración, pero el grueso quedaría para ser ejecutado por el Ejecutivo electo en septiembre venidero para financiar los programas sociales en los primeros meses de gestión, dijo el ministro.♦