Proyecto contribuyó a reducir impacto alza alimentos en Guatemala

Guatemala, 20 jul (PL) Un proyecto de la Unión Europea (UE) y varias instancias de la ONU contribuyó a reducir el impacto del alza de los precios de alimentos sobre las familias más vulnerables en Guatemala, afirmaron sus auspiciadores.

Los beneficios, según lo informado, abarcaron a 24 mil 400 familias de pequeños productores agrícolas, 100 mil niños de seis a 36 meses de edad y 50 mil mujeres embarazadas y lactantes en los municipios con mayores índices de desnutrición crónica.

Así lo afirman el financista, la UE, y los ejecutores, las organizaciones de la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas, coordinados con el gobierno de Guatemala.

La iniciativa fue denominada Programa Extraordinario de Apoyo a la Seguridad Alimentaria y Nutricional.

Su objetivo fue reducir el impacto del alza de los precios de los artículos tomados como base alimentaria para miles de familias vulnerables ubicadas en 110 municipios de los departamentos de Alta y Baja Verapaz, El Progreso, Jalapa y Quiché.

Concluido después de dos años de trabajo, el proyecto tuvo entre sus acciones alimentación complementaria, provisión y producción, apoyo a la comercialización de maíz producido por 10 pequeñas organizaciones y reforestación.

Guatemala es uno de los cuatro países de América Latina beneficiados con este programa, implementado en 50 del mundo, informó el representante local de la UE, Pedro Henríquez.

Añadió que la situación dramática en este territorio, donde uno de cada dos niños padece hambre, obliga a contribuir con los esfuerzos del Estado, los donantes y la sociedad en general para apoyar el fortalecimiento de la seguridad alimentaria.

Por su parte, el delegado del PMA, Willem van Milink, destacó como las organizaciones de pequeña producción agrícola, al vender asociativamente el maíz al PMA y otros mercados, aportaron la materia prima para la fabricación de Vitacereal.

De esa manera contribuyeron, añadió, al desarrollo de 12 mil familias en riesgo de inseguridad alimentaria y desnutrición aguda a través de las actividades del tipo alimentos por trabajo.

El proyecto hizo un aporte importante en maíz, pues en la cosecha 2010-2011 totalizó el equivalente al cuatro por ciento de la producción nacional del grano, es decir, un millón 208 mil 65 quintales, según el representante de la FAO, Ernesto Sinópoli.♦