Trípoli, 24 jul (PL) Un portavoz oficial libio ratificó que el líder Muammar el Gadafi permanecerá en el país y reveló contactos con funcionarios estadounidenses.
Libia está pronta a sostener más conversaciones con Estados Unidos y con los insurgentes que tratan de derrocar al gobierno, pero el Líder no cederá a la demanda de que abandone su posición, declaró el vocero Musa Ibrahim a la prensa acreditada.
Sin embargo, se abstuvo de ofrecer precisiones sobre la sede, el nivel y el contenido de los contactos, que no han sido confirmados en Washington.
Reuniones futuras ayudarán a resolver los problemas libios, añadió Ibrahim, según las versiones.
La salida de Gadafi del poder, aunque no tiene cargo gubernamental, es la principal, y única, demanda de los integrantes del autodenominado Consejo Nacional de Transición (CNT), dirigido por exministros de Gadafi que tienen su sede en Bengasi.
Los insurgentes no han revelado plan de gobierno u orientación política desde que salieron a la palestra hace poco más de cuatro meses.
El trascendido sobre las reuniones se suma a versiones días atrás sobre encuentros, también discretos, de delegados libios con pares franceses que no rindieron frutos tangibles en la crítica situación del país árabe del norte africano, semidestruido por más de cuatro meses de bombardeos aéreos de la alianza atlántica.
En cuatro discursos grabados sucesivos difundidos por la televisión nacional, Gadafi instó a sus seguidores a «aplastar bajo sus pies a las ratas», en alusión a los sublevados sostenidos por la OTAN e incluso países islámicos como Qatar.
En tanto, la televisión oficial dio cuenta de un nuevo bombardeo contra zonas de esta capital y de la ciudad de Brega, que «causaron daños y víctimas civiles» y fueron percibidos en el centro de esta capital, pero desmintió la muerte de un cercano colaborador de Gadafi.
En Brega, un importante enclave petrolero, los rebeldes han sido incapaces de desalojar a las tropas leales al gobierno
El ataque fue descrito como el más fuerte de las últimas semanas.
Mientras, las autoridades organizan aquí una concentración popular para recordar la revolución antimonárquica que, el 26 de julio de 1952, llevó al poder en Egipto a los oficiales jóvenes encabezados por Gamal Andel Nasser, devenido líder del panarabismo y de la defensa de los derechos palestinos.
La revolución nasserista sirvió de modelo a Gadafi para derrocar en su país al rey Idriss en 1969.♦