Guatemala, 26 jul (PL) Un otrora alto cargo policial guatemalteco guarda hoy prisión ordenada por el juzgado que ve la acusación en su contra por la desaparición forzada de un estudiante universitario en 1981.
El exjefe del Comando Seis de la desaparecida Policía Nacional (PN) Pedro García fue capturado el domingo y ayer rindió aquí su primera declaración ante la justicia, cuando una jueza le comunicó el cargo y lo envió a una celda del cuartel militar de Matamoros.
La detención se produjo por una orden de captura emitida en su contra el pasado día 14, según el vocero de la Policía Nacional Civil, Donald González, 15 años después de iniciarse las gestiones para llevarlo a juicio.
Aunque igualmente lo responsabilizan con otros hechos, a García solo le imputan aquel crimen considerado de lesa humanidad, una de las más de 45 mil desapariciones forzadas integradas a los 250 mil muertos calculados durante el conflicto armado interno (1960-1996).
El entonces mando policial dirigió el departamento de investigaciones o Comando Seis de 1974 a 1982 durante los gobiernos consecutivos de los generales Eugenio Laugerud y Romeo Lucas García, cuando además fue jefe del Cuerpo de Detectives de la PN.
Se cree que está involucrado en centenares o tal vez miles de desapariciones y asesinatos cometidos en aquella época, según el director del Grupo de Apoyo Mutuo (GAM), Mario Polanco, aunque solo por el caso mencionado se logró la orden para capturarlo.
También se le menciona como responsable en la quema de la embajada de España aquí, el 31 de enero de 1981, donde fallecieron 37 personas, en su mayoría indígenas opositores al gobierno militar, por lo cual tiene orden de captura emitida por Madrid.
Ese caso lo presentó ante la Audiencia Nacional Española en 1999 la Premio Nobel de la Paz guatemalteca, Rigoberta Menchú, cuyo padre murió en aquella acción, de acuerdo con el dirigente del GAM.
García aparece involucrado en los crímenes de centenares de dirigentes estudiantiles y sindicalistas, asesinados en atentados o desaparecidos.
Lo importante ahora es lograr que este personaje quede ligado a proceso ante los tribunales, pues miles de familias claman por sus desaparecidos, dijo Polanco, y al parecer ahora se cumple ese interés, al menos en una primera etapa.♦