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Regional/Magangué /Edilberto Jiménez
Denegar las pretensiones infundadas y maliciosas, solicitadas por Electricaribe a través de una acción de tutela, determinó el tribunal superior de Cartagena.
Mediante fallo que tuvo como ponente a la Magistrada Betty Fortich Pérez , dicho tribunal no accedió a la maniobra dilatoria orquestada por el gerente de Electricaribe Nicolás Cordero Urrea, quien aprovechó de mala fe, la presumible falta de celeridad del abogado Mauricio Chica Villadiego, quien en calidad de juez tercero promiscuo municipal en Magangué, demoró tres semanas para emitir un sencillo auto de arresto por el desacato doloso y probado contra el mencionado funcionario de la empresa.
Indicios de impunidad:
Antes de proferirse el fallo del tribunal que rechazó las pretensiones temerarias de Electricaribe, la Magistrada Claudia Yolanda Rodríguez, emitió un proyecto de fallo fomentando totalmente la impunidad y la vulneración de los derechos humanos por parte de los funcionarios abusivos de dicha firma extranjera, como es el caso de Nicolás Cordero Urrea.
Dicho proyecto de fallo injusto fue derrotado por dos de las tres magistradas que integran la sala civil- familia del tribunal.
Llamó poderosamente la atención que la Magistrada Rodríguez, cuando admitió la tutela mal intencionada de Electricaribe, solo concedió 8 horas a los accionados para que respondieran, cuando el decreto que reglamenta la acción tutelar (dto. 2591/91), señala que se conceden hasta tres días.
¿Por qué ciertos funcionarios de la rama judicial, aplican insólitamente la celeridad y en 8 horas, atienden las pretensiones infundadas de una empresa abusiva, pero duran tres semanas para al final no acceder a lo que un ciudadano legal y probatoriamente pide?♦