Crecimiento económico con mira social, la visión de Nicaragua

Por María Julia Mayoral

Managua, 30 jul (PL) Nicaragua pronostica cerrar el año con crecimiento económico cercano al cinco por ciento y exportaciones superiores a los dos mil 400 millones de dólares, lo que a juicio del gobierno contribuye a contrarrestar la miseria extrema.

Considerado uno de los territorios más empobrecidos de América Latina, este país registra a partir de 2007 con el gobierno del presidente Daniel Ortega un discreto, pero sostenido despegue económico y social.

A juicio del economista Francisco Mayorga, representante de Nicaragua ante el Banco Interamericano de Desarrollo, de no ocurrir ningún contratiempo climático, la economía nacional, basada fundamentalmente en la agricultura, finalizará 2011 con al menos cinco por ciento de incremento.

Las exportaciones podrían acercarse a los dos mil 400 millones de dólares y la generación de empleos logrará cifra récord como resultado, en ambos casos, de los proyectos inversionistas gestionados por el Estado, los programas sociales y la participación de la empresa privada, consideró el experto.

Durante los últimos cuatro años el Producto Interno Bruto (PIB) aumentó a un ritmo promedio de 4,5 por cinco, unido al alza de las reservas internacionales con monto actual que rebasa los mil 700 millones de dólares, precisó el también asesor presidencial sobre políticas financieras.

Para el gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), el modelo Cristiano, Socialista y Solidario aplicado por Ortega ofrece perspectivas de mejor futuro a la nación, al poner en práctica políticas de desarrollo macroeconómico que impactan directamente en el estándar de vida de la gente.

Una prioridad es «restituir los derechos de los nicaragüenses a una alimentación adecuada, salud y educación gratuitas y herramientas de trabajo que permitan su desarrollo económico», explicó el secretario ejecutivo de Soberanía y Seguridad Alimentaria, Guillermo González.

En opinión del también asesor presidencial, entre los resultados palpables se inscribe el aumento del consumo promedio de proteínas y calorías por parte de la población, y «eso es un elemento importante porque indica que las personas están saliendo del nivel de subnutrición».

Simultáneamente avanzan los programas para asegurar ingresos económicos a los más desvalidos, como el denominado Usura Cero, que prioriza a mujeres jefas de familia.

Significa dar curso a una estrategia «pensada para las personas», de manera integral, que aborda la problemática de la pobreza desde todos los ámbitos, refirió el representante gubernamental.

Al referirse al tema, la ministra de Salud, Sonia Castro, confirmó que inaugurarán en las próximas semanas otras 20 unidades asistenciales en departamentos como León, Chinandega, Río San Juan, Nueva Segovia y Jinotega.

Esas inversiones demandaron unos 235 millones de córdobas (alrededor de 10,4 millones de dólares), explicó la funcionaria.

«Con esto, dijo, impactamos en que haya menos personas enfermas, menos personas muertas por enfermedades respiratorias, menos mujeres muertas por complicaciones obstétricas, menos niños muertos.»

Sobre los empeños en Educación, el viceministro del ramo, José Treminio, precisó que alistan otros 25 centros escolares, cuyas ampliaciones, reparaciones o sustituciones completas, fueron estimadas en unos 100 millones de córdobas (más de 4,4 millones de dólares).

Reducir los índices de pobreza también implica otorgar financiamiento a pequeños y medianos productores, mediante diversas modalidades.

Joaquín Lobo, gerente general del banco estatal de fomento a la producción (Banco Produzcamos), confirmó que de enero a la fecha esa institución colocó créditos por unos 250 millones de córdobas (más de 11 millones de dólares) en su mayor parte para apoyar a los sectores agrícola, ganadero y pesquero.

Otro empeño sandinista es entregar durante este año subsidios a cinco mil familias para que puedan acceder a viviendas módicas (llamadas de interés social), con precios favorables.

Datos aportados por Guillermo Arana, responsable del Fondo del Instituto Nicaragüense de la Vivienda Urbana y Rural, señalan que en los últimos cuatro años y medio el Estado proporcionó un total de 34 mil soluciones habitacionales.

A juicio del economista y asesor presidencial Francisco Mayorga, las políticas macroeconómicas y sociales del gobierno sandinista ofrecen estabilidad al país y también «van reduciendo sistemáticamente la extrema pobreza».

La mayoría de la gente va descubriendo que se necesita respaldar ese proyecto para los próximos años porque «por primera vez se tiene la esperanza, y hemos pasado muchos años sin esperanza», comentó el especialista.♦