Argentina electoral: El baile de Cristina

Moisés Pérez Mok

Buenos Aires.- Dicho en términos deportivos, la presidenta Cristina Fernández acaba de «darle un baile» al arco opositor en las primeras elecciones primarias, abiertas, obligatorias y simultáneas argentinas, al conseguir más del 50 por ciento de los votos.

Ni los cálculos más optimistas del oficialismo – por no mencionar las catastróficas predicciones que le auguraban los monopolios mediáticos – preveían un triunfo tan holgado como el conseguido ayer por la ahora candidata a la reelección por el Frente para la Victoria (FpV).

Con el 96,84 por ciento de las 85 mil 936 mesas electorales escrutadas, Fernández y su compañero de fórmula, el ministro de Economía Amado Boudou, sumaban 10 millones 363 mil 319 votos, para el 50.07 por ciento del total de los válidos emitidos.

La cifra marca una ventaja de casi 38 puntos porcentuales respecto a los dos binomios más cercanos: Ricardo Alfonsín-Javier González, de la alianza Unión para el Desarrollo Social (12.17 por ciento) y Eduardo Duhalde-Mario Das Neves, del Frente Popular (12.16).

Fernández logró imponerse en todas las provincias, salvo en San Luis -allí ganó el gobernador Alberto Rodríguez Saa (52.35 por 28.45 por ciento)- y también en esta Ciudad Autónoma, donde ganó 12 de las 15 comunas.

En el primer distrito electoral del país, la provincia de Buenos Aires, alcanzó el respaldo del 53.09 por ciento del electorado (Duhalde llegó apenas a un 13.87), y en el segundo, Córdoba, también triunfó con un 34.21, superior al 17.65 de Alfonsín, que terminó segundo.

El «baile» de Cristina fue todavía más notorio en las provincias del norte del país: en Santiago del Estero la apoyó el 80.15 por ciento del electorado; en Formosa el 70.24; y en Misiones, Catamarca y Corriente, más del 63 por ciento.

En San Juan, Santa Cruz y Tucumán, el triunfo lo alcanzó con más del 65 por ciento de los votos, mientras en Salta y Tierra del Fuego llegó hasta el 62.27 y el 61.97, respectivamente.

Con estos resultados, hacía notar hoy en el diario Página 12 el analista Mario Wainfield, «el termómetro más certero (las urnas) midió ayer una sensación térmica totalmente diferente al relato dominante en las últimas semanas, meses y años».

Y es que en opinión de muchos aquí, aún sin figurar en las boletas, el gran perdedor de este domingo de comicios fue Héctor Magnetto, el magnate del Grupo Clarín.

Cristina – señalaba el director del matutino Tiempo Argentino, Roberto Caballero – se erigió así en la primera jefa de Estado de la democracia en salir airosa de las cientos de tapas (portadas) adversas, cuando no extorsivas, del diario más leído del país».

En igual sentido otro reconocido observador político, Luis Bruchstein, evaluaba que el resultado de ayer «es un acusador irrecusable, es la evidencia indiscutible de la manipulación» por parte de la maquinaria mediática, que no dejaba entrever el respaldo del cual goza este gobierno.

Magnetto y Clarín aparte, las inéditas elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias en Argentina mostraron a otras dos fuerzas políticas como las grandes perdedoras.

En primer término a la Coalición Cívica que lidera Elisa «Lilita» Carrió, la cual pasó de un 23.04 por ciento de los votos cosechados en las presidenciales de 2007 a un magro 3.30 en los comicios de ayer.

Después, el Movimiento Proyecto Sur, cuya fórmula presidencial compuesta por la diputada nacional Alcira Argumedo y Jorge Cardelli no logró alcanzar el 1.5 por ciento de los votos válidos exigidos para habilitarlos de cara a los comicios del próximo 23 de octubre.

En contraposición, en la grilla de partida para la contienda presidencial figurará el Frente de Izquierda y de los Trabajadores (Jorge Altamira-Carlos Hernán Castillo), que logró un impensado 2.48 por ciento de los votos.

Las elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias establecieron, además, un nuevo récord de participación ciudadana, al concurrir a las urnas el 77.82 por ciento de los más de 28 millones 900 mil ciudadanos empadronados.

Sus resultados tienen hoy las más disímiles lecturas; pero, en opinión del director de la encuestadora Poliarquía, Fabián Perechodnik, dejan un mensaje muy claro: «si no ocurre un cambio drástico en la situación del país, el camino hacia octubre ya está trazado»./Prensa Latina

RM