Lima, 22 ago (PL) El expresidente peruano Alan García declarará hoy ante un tribunal que juzga un caso de espionaje interno en el que ha sido objeto de acusaciones del principal acusado y de un testigo preso por corrupción.
El polémico exgobernante es aguardado en la Segunda Sala Penal de Reos en Cárcel de la Corte Suprema para que, como afectado, identifique mensajes de correo suyos que estaban en manos de la empresa Business Track, cuyos responsables son juzgados.
La empresa fue allanada en enero de 2009 por haber grabado y filtrado a la prensa conversaciones de una red oficialista de corrupción sobre gestiones en altos niveles gubernamentales para negocios de empresas extranjeras.
García, quien siempre ha sostenido que entre ambos casos peor es el delito de los espías, deberá declarar también sobre sus vínculos y los de su gobierno con el principal ejecutivo de Business Track, Elías Ponce.
Ponce, exsubjefe de inteligencia de la Marina, ha declarado en el juicio que en 2006 espió al entonces candidato y actual presidente, Ollanta Humala, a favor de García, quien ganó ese año la final electoral a Humala.
García ascendió posteriormente a Ponce al grado de contralmirante, promoción que anuló tras la operación contra Business Track y el acusado afirma que descubrió la red corrupta cuando recogía información para el gobernante y que lo alertó al respecto en vano.
El jefe de esa red y exministro del primer gobierno de García, Rómulo León, declaró la semana pasada en el juicio, como agraviado, por haber sido espiado, y en el interrogatorio comprometió en sus actividades a García.
León sostuvo que sus gestiones para el empresario dominicano Fortunato Canaán y la empresa noruega Discover eran de conocimiento de García, quien facilitó a los empresarios reuniones con el entonces primer ministro, Jorge del Castillo, y otros miembros del gobierno.
Del Castillo renunció por ese escándalo, que no ha sido totalmente esclarecido ni sancionado y es uno de los principales en la agenda de una comisión investigadora, cuya formación está en marcha en el nuevo parlamento, sobre la corrupción del pasado gobierno.
García debió hablar en el caso Business Track el 12 de agosto, pero se excusó porque debía declarar al mismo tiempo sobre un hábeas corpus presentado por el padre de uno de los numerosos presos ultimados cuando estaban rendidos, tras un motin de acusados de terrorismo.
La matanza se registró en la isla presidio El Frontón, en 1986, en el primer gobierno de García (1985-90). Esos hechos siguen pendiente de castigo y defensores de derechos humanos responsabilizan al exmandatario por la masacre.Ω