Congresistas guatemaltecos siguen en las mismas

Por Julio Fumero

Guatemala, 26 ago (PL) Al parecer los diputados siguen empeñados en colmar la paciencia de los guatemaltecos, con rencillas dirimidas en el foro que reiteran el poco interés en debatir y definir cuestiones de interés nacional.

El más reciente hecho aconteció ayer, cuando una discusión de alta temperatura entre bancadas de cortes contrarios obligó a suspender la sesión dedicada a aprobar un préstamo internacional por vencerse ese mismo día, en detrimento de su eventual beneficio.

Los parlamentarios debieron votar por un crédito de 265 millones de dólares otorgado por el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCEI), fondos destinados a los sectores de educación y salud golpeados sensiblemente ante la escasez de financiamiento.

Un pedido de última hora logró del BCIE una prórroga en el vencimiento, y la consabida pérdida de dichos recursos, pero apenas de unos días pues fue extendido solo hasta el venidero día 31.

Independientemente de ello, resultaba muy difícil la aprobación pues la agenda legislativa del jueves contemplaba su debate en el quinto punto, después de ver los diputados otros temas de menor urgencia.

Así la situación, comenzó la sesión y no pudo terminar, por la retirada de congresistas del recinto y la consiguiente pérdida del quórum requerido por ley.

El problema estalló cuando el bloque de la principal agrupación política opositora, el Partido Patriota, retomó su interés de anteponer a cualquier otro asunto su propuesta de institucionalizar los programas sociales, específicamente las remesas condicionas.

Estas son un estipendio mensual entregado por la administración del presidente Alvaro Colom a las familias más pobres del país a cambio de que envíen a sus hijos menores de edad a las escuelas y centros de salud públicos.

La bancada gubernamental de la Unidad Nacional de la Esperanza se ha manifestado siempre contraria a priorizar ese punto antes que los referidos a los préstamos y a una ampliación presupuestaria, dada lo apremiante de adquirir fondos para financiar al Estado.

Nuevamente la víspera chocaron esos intereses, según testigos de una forma bastante fuerte, hasta llegar a la suspensión.

Aparentemente no importó a los legisladores saber que paralelamente cientos de agremiados en los sectores de salud y educación se manifestaban en la capital y en otras partes del país con el reclamo de aprobar esos aspectos de tanta necesidad.Ω