Protesta social en Chile sube escalón de lucha

Chile

Tania Peña

Los chilenos dijeron basta al sistema de exclusión social que los asfixia y así lo dejaron ver en el paro nacional ciudadano de 48 horas con paralelo protagonismo de estudiantes y trabajadores.
El único que falta marchando en las calles es el gobierno; está todo Chile marchando en distintos espacios, destacó el líder estudiantil Camilo Ballesteros al concluir el pasado jueves la multitudinaria protesta por la Alameda de Santiago.

Ojalá el gobierno termine dando el ancho y entienda que Chile, todos, queremos una reforma estructural al sistema educativo que asegure una educación para todos, de calidad y gratuita, añadió el joven universitario.

Lo cierto es que en imponente demostración, estimada como la más grande desde el fin de la dictadura, los chilenos se concentraron en la Alameda y en otras plazas y avenidas de las principales ciudades del país suramericano en demanda de cambios estructurales profundos en el modelo sociopolítico.

«Vayamos a la Asamblea Constituyente», «Nueva Constitución Política», «Es ahora o nunca», «Chile debe ser distinto», «Lucho por mis hijos», rezaban los carteles portados por ciudadanos de todas las edades.

Esto es grandioso, es la prueba de que no queremos más peloteos; no confiamos en los congresistas, dijo a Prensa Latina una manifestante que marchaba acompañada de sus hijos.

En declaraciones exclusivas a Prensa Latina, el presidente del Colegio de Profesores, Jaime Gajardo, opinó que lo visto durante el paro nacional es la prueba de que se asiste en Chile a un nuevo escalón de Chile.

«Entran los trabajadores al escenario y eso le da una cualidad muy distinta y más profunda a este movimiento que existe en el país», manifestó el dirigente gremial y uno de los principales referentes de la movilización social junto a la Confederación de Estudiantes de Chile.

Para Gajardo el gran problema de Chile es la pésima distribución de la riqueza, la extrema desigualdad social; y la gente quiere un país diferente, la gente está exigiendo participar y que se le tome en cuenta. Estamos viviendo un gran momento histórico, dijo a Prensa Latina.

La Moneda, por el contrario, hizo otra lectura de la huelga nacional. Cifró en 5,3 por ciento el primer día y en poco más de nueve, el segundo, la adhesión de los trabajadores públicos al paro.

El presidente de la Asociación Nacional de Empleados Fiscales, Raúl de la Puente, asegura que más del 80 por ciento de los empleados públicos respondieron a la convocatoria.

Las protestas sociales en Chile ocasionaron también en la semana que cierra la muerte de un adolescente, decenas de heridos y más de mil detenidos.

Desde el Ejecutivo opinan que las iniciativas de movilización ciudadana (paros, tomas, marchas) incentivan los actos violentos.

Otra es la mirada de los organizadores de la protesta, los que sostienen que la violencia es promovida por elementos funcionales al sistema que actúan para justificar la criminalización de la lucha social.

Habrá que esperar el curso de las próximas semanas porque a juicio de politólogos y académicos el movimiento antineoliberal en Chile entró en una nueva etapa de radicalización que la derecha gobernante no puede empeñarse en desconocer./Prensa Latina

RM