Desconocidos mataron a tiros al periodista Medardo Flores, seguidor del derrocado presidente Manuel Zelaya, en una comunidad de la región norte de Honduras. «Flores, de 62 años, murió la noche del jueves a causa de nueve impactos de bala que le dispararon los criminales», dijo el viernes en rueda de prensa portavoz del Ministerio Público, Elvis Guzmán.
Por ese crimen, Zelaya exclamó públicamente: «la muerte de Emo es una declaración de guerra contra nosotros».
Sólo en el 2010 hubo 10 periodistas muertos, por lo que Honduras, de acuerdo a organismos de derechos humanos, se ha convertido en uno de los más peligrosos para ejercer la profesión, aunque las autoridades atribuyen los crímenes a la delincuencia común.
El gobierno del presidente Porfirio Lobo ha pedido, infructuosamente, ayuda al FBI y a España para resolver los crímenes.
La organización no gubernamental The Freedom House presentó en mayo un informe llamado «Libertad de Prensa 2011», en el que catalogó a Honduras junto con México, Cuba y Venezuela, como las naciones en donde no existe prensa libre.
Para Custodio, la creciente ola de violencia que agobia al país dejó en el primer semestre de 2011 un promedio de 20 asesinatos por día.
Advirtió que de mantenerse la tendencia, Honduras podría cerrar el 2011 con una tasa de 86 homicidios por cada 100.000 habitantes, que sobrepasando once veces la tasa mundial/Aporrea
RM