Este domingo Guatemala elegirá al sucesor del presidente Álvaro Colom, luego de efectuarse una campaña electoral criticada por la utilización excesiva de recursos, en un país donde la mitad de la población vive en la pobreza.Las principales organizaciones que disputarán los comicios son el Partido Patriota (PP) y el Partido Libertad Democrática Renovada (Líder).
Otras agrupaciones que participarán en las elecciones son Acción de Desarrollo Nacional (ADN), Unidad del Cambio Nacional (UCN), el partido Compromiso, Renovación y Orden (CRO), el Frente Amplio (FA), el Partido Avanzada Nacional (PAN) y el Partido Unionista (PU).
Para estos comicios, del total de 14 millones de guatemaltecos, 7 millones 340 mil 841 están habilitados para participar.
En los comicios, además de presidente y vicepresidente, se elegirán 333 alcaldes municipales, 158 legisladores y 20 representantes del Parlamento Centroamericano (Parlacen).
El Tribunal Supremo Electoral (TSE) declaró que la seguridad del proceso para la transmisión de los datos electorales es completa y ya comenzó la distribución de las boletas en todo el país.
Si en las elecciones ninguno de los candidatos supera el 50% de los votos, se realizará una segunda vuelta en noviembre próximo.
El candidato preferido es también el más cuestionado.
Los principales candidatos son Otto Pérez Molina, del PP, seguido por Manuel Baldizón, de la organización política Líder.
También se presentará la Premio Nobel de Paz, Rigoberta Menchú, encabezando el Frente Amplio (FA), coalición de partidos de izquierda y organizaciones indígenas.
En declaraciones a la prensa local, la dirigente indígena señaló que si llega a la presidencia “atenderemos el tema del presupuesto, y luego estableceremos los criterios de su ejecución, lo cual se debe hacer en cuestión de días, porque no podemos parar la marcha del Estado”.
“Este sería el primer problema que enfrentaría nuestro gobierno, ya que si ofrecemos hospitales, escuelas y calidad educativa, tenemos que reflejar esto en el presupuesto, para no engañar a la población. Para todo eso se requiere, además de políticas de austeridad, transparencia e inversión del gasto”, destacó la candidata.
Pero el preferido en las encuestas, tiene un historial oscuro, por su participación en las violaciones cometidas por el Ejército durante el conflicto interno en Guatemala.
Pérez Molina es un general retirado que dirigía las redes de inteligencia castrense que, con civiles encubiertos, penetraron organizaciones de derechos humanos, sindicales y políticas.
El candidato del PP se defiende argumentando ser uno de los signatarios de los acuerdos de paz que en diciembre de 1996 pusieron fin a una guerra interna de 36 años en este país.
Pérez Molina fue aspirante presidencial en 2007 y diversos informes periodísticos lo vinculan a fuertes sectores de la oligarquía, pese a que últimamente se muestra independiente de ellos.
Con ataques a los programas sociales de la actual administración y un discurso donde la promesa de mano dura es una constante, el ex general afirmó que pagará los estipendios adeudados a los ex miembros de las Patrullas de Autodefensa Civil (PAC), incluidos en los Acuerdos de Paz.
Las PAC son recordadas en Guatemala por su participación como fuerza paramilitar, creada por el Ejército, y acusadas de la desaparición de miles de desapariciones y masacres de campesinos.
Elecciones en un país marcado por la violencia
A los altos niveles de pobreza y desempleo en Guatemala, se le suma una actualidad de violencia, generada principalmente por bandas narcotraficantes que, en muchos casos, tienen la complicidad de las fuerzas de seguridad.
Sobre este punto, la Procuraduría de Derechos Humanos (PDH) reveló que, al menos, 66 de los 333 municipios están señalados como probables focos de violencia durante los comicios.
El organismo elaboró un mapa de riesgo en el que explican que pueden presentarse problemas en 17 de los 22 departamentos de la nación centroamericana.
Debido a esta situación, las autoridades guatemaltecas presentaron un plan de seguridad que comenzó hoy, que incluye el resguardo de los centros de votación, pero también puentes y torres de energía eléctrica.
Para proteger las elecciones, el Gobierno desplegará 22.000 agentes de la Policía Nacional Civil, en tanto el Ejército tendrá a sus efectivos inmovilizados en los cuarteles por cualquier contingencia.
Una campaña millonaria
La organización Acción Ciudadana, veedora del proceso electoral, informó que al menos dos partidos políticos sobrepasaron el límite de gastos fijados por el Tribunal Supremo Electoral (TSE).
Según el estudio, el PP que lleva como candidato a Otto Pérez alcanzó gastos por 11,5 millones de dólares, lo que generó preocupación por el origen de esos fondos.
En total, en TSE estipula un gasto de unos 35,49 millones de dólares.
Miembros de AC consultados por Prensa Latina, indicaron que son desconocidas las fuentes de financiamiento, como también los intereses detrás de las campañas.
Por su parte, el jefe de la misión observadora de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Octavio Ordóñez, criticó que el TSE no pueda poner límites en el financiamiento./AVN
RM