José López
Cada 11 de Septiembre resulta para los Revolucionarios Latinoamericanos una fecha de ingrata y dolorosa recordación por cuanto el 11 de Septiembre del año 1973 fue un día en que todo un continente fue humillado y sometido a soportar inerme e impotente como la nación mas poderosa de la tierra, utilizando a un grupo de políticos corrompidos y militares fascistas y traidores destruyó los sueños e ilusiones de libertad y redención social del pueblo chileno
A toda una generación le explotó en la cara y en la conciencia el impacto de una frase escrita por el General Bolívar 158 años antes, para ese entonces, contenida en ese documento universal conocido como Carta de Jamaica: “Los Estados Unidos parecen destinados por la providencia para plagar a la América de miserias en nombre de la libertad…” Nunca fue más preclaro y visionario El Libertador, nunca mas fue olvidada la traición y felonía del imperialismo y sus lacayos existentes en cada país suramericano.
Ahora, cada 11 de Septiembre esos mismos asesinos del Compañero Presidente Allende y de la libertad chilena, para borrar de la historia ese despreciable acto, ya bastante descubierto en sus propios documentos desclasificados de la C.I.A. donde se delata la directa participación del difunto presidente Richard Nixon y su gobierno en el sangriento Golpe de Estado que derribó al gobierno de la Unidad Popular, pretenden imponer al mundo su teatral recuerdo de cómo, para justificar una nueva guerra imperialista y de saqueo criminal contra la nación Irakí, derrumbaron con armamento nuclear las llamadas Torres Gemelas de la ciudad de Nueva York y crearon y difundieron un cuento del tal Bin Laden, que era su mismo socio y unos tales: Al Qaeeda, que aún son sus socios en la invasión de Libia.
Ya vemos al presidente Obama rodeado de todos los criminales de guerra yanquis difundiendo sus hipócritas caras, fingiendo, siempre fingiendo “tristeza” y lanzándolas al mundo a través de sus cómplices que son los medios de comunicación.
Que conmemoren ellos allá arriba en Nueva York algo que para nada nos interesa, mas que para comprobar cada vez, que el pueblo estadounidense está gobernado por locos y peligrosos criminales de guerra y por eso, cada día se encuentran mas y mas aislados del cariño del mundo, mientras que nosotros, aquí abajo, en el Sur, donde se fortalece la esperanza de unidad bolivariana a través del ALBA observamos como se destruyen ellos mismos en su barbarie y su afán de riquezas.
El 11 de Septiembre del año 1973 aún se combatía en Venezuela, con las armas en la mano, al gobierno asesino de Rafael Caldera que con su política de “pacificación” lo que hacía era “cazar” a los Revolucionarios que ilusamente creían en él y lo que hacían era caer en las manos del mayor terrorista del mundo: Luis Posada Carriles, a quien tenía Caldera como jefe de la tenebrosa DIGEPOL.
El 11 de Septiembre del 73 el pueblo venezolano, esperanzado en la figura y candidatura de José Vicente Rangel se encaminaba nuevamente al matadero del fraude electoral y la muerte del Compañero Presidente precipitó la dispersión.
El 11 de Septiembre del 73, ya en la tarde, llovía en La Guaira y desesperados y angustiados nos aferrábamos a un radiecito de pilas por donde Radio Rumbos informaba cada cierto tiempo la marcha del Golpe. Esperábamos el combate del pueblo Chileno, el contraataque de los GAP, los mineros llegando a La Moneda, pero nada, nada.
Solo recordábamos como se nos iba el sueño de la Vía chilena al socialismo. Me preguntaba mentalmente: ¿Qué sería de la vida de mi camarada Paul y de todos mis amigos que se fueron en cola a Chile? Muchos no volvieron…jamás.
Después vinieron las historias, los testimonios del horror, el terror y la venganza apátrida y Venezuela, como siempre: ancha y solidaria, acogiendo a los miles de perseguidos chilenos, a esos que pudieron escuchar al Compañero Presidente en su último mensaje al pueblo por Radio Magallanes y que los compañeros guardaron para la historia:… “Trabajadores de mi Patria, tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo en el que la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor. ¡Viva Chile! ¡Viva el pueblo! ¡Vivan los trabajadores! Estas son mis últimas palabras y tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano, tengo la certeza de que, por lo menos, será una lección moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición”. (Fragmento de su última intervención por Radio Magallanes, el 11 de septiembre de 1973).
Hoy, los Rebeldes estudiantes Chilenos, aquellos a quienes cantó Víctor Jara, a quienes inmortalizó Violeta parra en “Que vivan los estudiantes….”están nuevamente en las calles de Santiago, plenando Las Alamedas, con los trabajadores para abrirlas y pase el hombre libre, como les legó nuestro inolvidable y heroico COMPAÑERO PRESIDENTE ALLENDE… ¡VIVA CHILE MIERDAS!
Víctor Jara
…Toma tus manos, toma tus dedos; te los devuelve la gallá
Cántale Víctor, cántale al pueblo; que se alce la llamará..
¡Dispará!, ¡Dispará!..¡Chileno dispará!
RM
Toma tus manos, toma tus dedos….
Ya no sopla el viento arriba…


