El gabinete ministerial de Perú respaldó hoy a la titular de la Mujer, Aída García Naranjo, frente a una campaña derechista que presiona por su renuncia con el fin, según diversos análisis, de debilitar al gobieno. El espaldarazo fue manifestado por el primer ministro, Salomón Lerner, quien negó que García Naranjo tenga responsabilidad alguna en malos manejos municipales que datan de hace 17 años, caso extrañamente reflotado en instancias judiciales y usado para exigir su renuncia.
Los hechos materia del oscuro juicio ocurrieron en 1994, al año siguiente que la hoy ministra dejó el cargo de concejal del municipio de Lima, donde supuestamente ocurrieron las irregularidades.
Lerner señaló que el gobierno cree la versión de la ministra, independientemente de que el poder judicial siga la causa en la que está como inculpada, lo que según ella responde a una maquinación política y mediática derechista.
Señaló que el juicio estaba ya cerrado, pero fue reabierto hace unos meses, para usarlo contra García Naranjo, según dijo la titular, a quien Lerner calificó como eficiente, luchadora por los derechos de la mujer y con trayectoria de labor social, que merece respeto.
El premier rechazó el planteamiento derechista de que el Ministerio de la Mujer debe desaparecer porque los programas sociales que manejaba serán transferidos al nuevo ente de Desarrollo e Inclusión Social.
Señaló que el Ministerio de la Mujer debe seguir vigente para tratar los temas de género, desigualdad, violencia familiar, discriminación y otros para los que fue creado.
El Congreso verá mañana una moción de censura a la ministra por la muerte de tres niños intoxicados tras ingerir alimentos suministrados por un programa de asistencia a cargo del portafolio de la Mujer.
Un peritaje policial que verificó que el envenenamiento se debió a la contaminación con plaguicidas ocurrida en la preparación de los alimentos por pobladores de la localidad de Redondo, en la norandina región de Cajamarca.
García Naranjo defendió la vigencia de su ministerio y dijo sentirse respaldada por el presidente Ollanta Humala e informó haberse reunido esta semana con el mandatario para tratar sobre la mejora de los programas sociales.
Negó haber pedido la prescripción del juicio que la afecta, en el que hay 160 inculpados, sino que solicitó ser excluida por no tener ninguna vinculación con el caso.
Tras expresar la voluntad de colaborar con la justicia, advirtió que sectores hostiles al gobierno utilizan el tema con el fin de desestabilizar al Gobierno.
Por su parte, importantes personalidades femeninas señalaron que la campaña contra la ministra busca debilitar a la administración de Humala golpeando a los altos funcionarios de izquierda que integran el Ejecutivo.
La secretaria ejecutiva de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, Rocío Silva Santisteban, señaló que hay ensañamiento contra García Naranjo como parte de una ofensiva contra funcionarios de esa tendencia-
También la presidente de la Asociación Civil Calandria, Rosa María Alfaro, dijo que la campaña se debe a la posición política de la ministra, dirigente del Partido Socialista.
García Naranjo «es una mujer íntegra, muy comprometida con los derechos de la mujer desde hace mucho tiempo; es una mujer muy capaz, muy preparada para asumir este trabajo», declaró la socialdemócrata alcaldesa de Lima, Susana Villarán./PL
RM