Miembros del Departamento de Justicia de Estados Unidos calificaron hoy de inconstitucional la ley de inmigración recién aprobada en Carolina del Sur, indicaron fuentes judiciales. La normativa aprobada este verano enfrenta la autoridad federal, ya que se encuentra fuera de los poderes de la Policía del estado imponer medidas punitivas a individuos que no deben ser sancionados, indicó un reporte del departamento.
Esta disposición estadual también podría conducir al acoso y detención de visitantes autorizados, inmigrantes lícitos y ciudadanos extranjeros y ello socavaría las relaciones del gobierno con otros países, sostienen los funcionarios.
La denuncia contra la normativa sureña, presentada en una corte federal en Carolina del Sur, sigue a demandas similares en Arizona y Alabama.
Allí las agencias de seguridad han desviado la atención de objetivos verdaderamente prioritarios como los sospechosos de tráfico de drogas, la lucha contra el terrorismo y otras actividades criminales, consideran los funcionarios.
En una declaración escrita, el Fiscal General Eric Holder, afirmó este martes que su departamento no dudará en impugnar cuantas leyes interfieran la aplicación de la política de inmigración aprobada por el gobierno nacional.
Alrededor de 12 millones de inmigrantes indocumentados en Estados Unidos esperan desde un limbo jurídico que la Casa Blanca ponga luz verde a una reforma migratoria adecuada, como prometió el presidente Barack Obama desde 2008.