
Ante la juez segundo especializado de Bogotá, Alexander Carretero Díaz, aseguró que a inicios de 2008 reclutó en el municipio de Soacha, Cundinamarca a Farid Leonardo Porras y se lo llevó para Ocaña, Norte de Santander, por orden de un sargento del Ejército de apellido Pérez.
Según el llamado reclutador, por esta persona de 26 años, le dieron una suma no superior al millón de pesos, aparte de los gastos de transporte y manutención por transportar a Porras hasta Ocaña. “Yo personalmente se lo entregue al Ejército, poco tiempo después me entere que lo habían matado, pero nunca supe quién, ni cuándo, ni por qué”.
En el marco de la audiencia, Carretero identificó en una foto que le pasó la Fiscalía a Farid Leonardo Porras y aseguró que lo contactó en un billar de Soacha, le entabló la conversación y le ofreció una oferta laboral a finales de 2007.
Ante las preguntas del fiscal, aseguró que el sargento Dayro Palomino, la persona que lo contactó en Soacha para que reclutara personas, le dijo que el mismo día que lo entregó al Ejército habían matado al joven, sin embargo desconoce los móviles.
Según el reclutador, después de eso se devolvió a Bogotá y no volvió a saber nada más del tema. “Yo solamente le decía a las personas que reclutaba que existía una mejor oportunidad laboral en otra parte y me los llevaba. No sabia nada más de ellos, solamente que el Ejército les quitaba los documentos cuando los recibían”.
Para el reclutador los requerimientos de los sargentos de Ocaña que le solicitaban a los muchachos eran claras: “Tenían que ser jóvenes, por lo que muchas veces se buscaron indigentes. Casi siempre me pedían de dos o tres personas para que las reclutara”.
Igualmente aclaró ante el despacho judicial que ante las reiteradas preguntas que empezaron a surgirle por lo que podía pasar con los jóvenes, en una oportunidad el sargento Pérez le dijo que “se abriera”, pues su vida corría peligro. Hecho por el cual abandonó sus tareas de reclutador y se instaló en Bogotá.
Carretero reafirmó que además que los jóvenes que reclutó en Soacha, también contactó personas en los departamentos de Cesar y Santander, a quienes también se los entregó al Ejército.
Estas declaraciones fueron hechas en el marco del jucio que se adelanta contra dos mayores del Ejército y un soldado profesional.
RM