Crecientes cuestionamientos a proceder anticrisis de bancos europeos

El proceder de los bancos europeos, en especial del Banco Central, es uno de los elementos más cuestionados hoy en medio de la crisis de deuda que golpea al Viejo Continente.Por ello, analistas señalan que la reducción de los préstamos de esas entidades a empresas y hogares en mercados emergentes de la región intensifica la ralentización económica.

En los últimos meses, los inversores retiraron miles de millones de dólares de fondos de dichos mercados principalmente de fondos de acciones.

Entre comienzos de septiembre y diciembre, los bancos de la zona del euro endurecienron las condiciones e incrementaron los tipos de interés de los préstamos a las empresas y a los hogares, y prevén seguir haciéndolo.

Uno de los factores clave detrás del endurecimiento recae en el empeoramiento de las condiciones en las que se consigue la financiación, apuntaron expertos.

Las naciones emergentes europeas son las más vulnerables ya que un 80 por ciento de sus activos bancarios exteriores pertenecen a bancos austriacos, franceses, griegos, italianos y otros de la zona del euro.

Incluso, para algunos países los activos contabilizan el cien por cien de su Producto Interno Bruto.

En ese contexto, analistas opinaron que las dificultades de financiación para los bancos europeos van a persistir debido a la crisis de deuda soberana, lo cual incrementa la dependencia de la liquidez del Banco Central Europeo (BCE).

Además debido a la creciente resistencia de dichas entidades a prestarse entre ellas, parte del mercado interbancario se desplazó efectivamente al balance del Eurosistema, según el último informe trimestral del Banco de Pagos Internacionales.

En ese contexto, también ha sido criticado el papel del BCE, en parte, por la compra de deuda soberana, medida con la que ha querido afrontar la crisis de débito.

Al igual que en 2008, algunos expertos reprocharon que aumentara el precio del dinero, ante supuestas presiones inflacionistas, en un momento de incertidumbre económica y tensiones en el que algunos países de la zona del euro ya sufrían serias dificultades de financiación.

Lo cierto es que algunos analistas, como Jourdy James, del Centro de Investigaciones de la Economía Mundial de Cuba, califican de neoliberal la actuación del BCE.

El llamado guardián del euro se ha extralimitado en sus funciones, pues más allá de la política monetaria, hace a los gobiernos, a los cuales no les presta dinero, recomendaciones en temas como el gasto público, la salud y la educación.

Una vez más, los mismos Estados que se lanzaron al salvataje de los bancos cuando estalló la crisis global de 2008, tienen hoy los pelos de puntas, sobre todo por crecientes oleadas de especulación que también huelen a mayor desregulación bancaria./PL

RM