Murieron seis manifestantes por ataques de policía egipcia

El Cairo, 17 dic (PL) A seis muertos y 300 heridos ascendió la cifra de víctimas de la embestida policial contra manifestantes egipcios en inmediaciones de la sede gubernamental en esta capital, informaron hoy el Ministerio de Salud y opositores.

Un parte actualizado de las autoridades sanitarias de Egipto indicó que los fallecidos en los enfrentamientos desatados la noche del jueves y arreciados durante todo el viernes son en su mayoría jóvenes que acampaban pacíficamente frente a la sede del Consejo de Ministros.

Médicos, a título personal, y activistas políticos también corroboraron el número de fallecidos ayer, pero coincidieron en que los lesionados suman 498, básicamente por palizas, inhalación de gases lacrimógenos y balazos con proyectiles de recubiertos de caucho.

Entre los heridos se registraron al menos 18 por heridas de bala disparadas por las fuerzas de seguridad y matones vestidos de civil, presuntamente infiltrados por servicios afines al gobernante Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas (CSFA), según líderes de la oposición.

Muchas personas sufrieron fracturas en sus extremidades y heridas por apaleamiento, piedras y cristales rotos lanzados por agentes desde azoteas del edificio del Parlamento en la calle Qasr El-Aini, principal escenario de las reyertas a escasos metros de la plaza Tahrir.

A solicitud de un recién creado consejo asesor, el CSFA negó en una nota cualquier intención de desalojar a activistas que llevan casi un mes acampados frente a la sede del gobierno, y atribuyó la violencia al supuesto ataque de manifestantes contra un policía de tráfico.

La alegada agresión provocó que guardias de seguridad del gobierno y la Asamblea del Pueblo (Cámara baja) intervinieran para ayudar al uniformado y dispersar a quienes se sumaron a la sentada callejera.

Los choques en el centro de El Cairo provocaron la muerte ayer por un balazo en la cabeza del estudiante de quinto año de medicina Alaa Abdel-Hadi, suceso por el que familiares y compañeros de la universidad de Ain Shams prevén marchar este sábado hasta el Ministerio de Defensa.

Entretanto, numerosos inconformes pernoctaron en calles aledañas a la plaza Tahrir y el escenario de los disturbios, luego de una jornada en la que incendiaron carros estacionados allí, casetas de policía y oficinas del Parlamento contra las que lanzaron botellas incendiarias.

«Ejército y policía son una mano sucia» y «maten a Khaled y a Mina, cada una de sus balas nos harán más fuertes», coreaban jóvenes en alusión a Khaled Saed, muerto por torturas en junio de 2010, y Mina Daniel, caída en octubre pasado cuando militares reprimieron a coptos.

Agrupaciones de la Coalición de la Juventud Revolucionaria, de gran protagonismo en las revueltas que derrocaron a Hosni Mubarak en febrero, y partidos políticos, incluido el islamista Libertad y Justicia, condenaron la violencia policial contra civiles desarmados.

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