A propósito de la última exhortación de la Conferencia Episcopal Venezolana. (Enero del 2012)

Pablo Urquiaga

De nuevo con el debido respeto que merecen nuestros Obispos Venezolanos, mis hermanos del alma, no puedo en conciencia dejar de emitir mi opinión al respecto. Primero deseo anexar a éstas reflexiones, unas que realicé en el día de ayer la cual titulo: LA IGLESIA ES EL PUEBLO DE DIOS y no solo Los Obispos o nosotros los “curas” que solo somos “ministros=servidores de la misma”; es decir, que esa es la “opinión” de nuestros “Obispos” (no se si de todos); muy respetable pero también “objetable”. En el espíritu “democrático y plural” que ellos exigen en la misma al pueblo Venezolano; yo también haré uso de ese derecho ya que en materia de Fe, ellos hablarían en nombre de todala Iglesia pero en materia política, podemos coincidir o diferir sin que por eso implique que estamos divididos.

En el número 4 de su exhortación ellos exigen en nombre de nuestra actual “CONSTITUCION BOLIVARIANA” que no se puede “imponer” un proyecto político “excluyente”… No se trata de “imponer”, se trata de “elegir y aceptar” lo que decida la MAYORÍA. Si el PUEBLO (que es el soberano) elige el socialismo, hay que aceptarlo aunque no estemos de acuerdo; lo mismo si elige el “capitalismo”. Ese es el juego “DEMOCRÁTICO” que hay que RESPETAR. Ambos sistemas políticos y económicos son “EXCLUYENTES”; no se pueden reconciliar; por lo tanto, hay que respetar al Árbitro que ha demostrado en las anteriores elecciones que ha sido HONESTO E IMPARCIAL pues sino lo fuera así, no hubieran ganado la oposición las gobernaciones del Zulia y Nueva Esparta nila ALCALDIA MAYOR de Caracas y Miranda. Creo que es honesto reconocer esto y no poner en duda su posición. Si queremos “jugar”, hay que aceptar el arbitro o no jugar.

En el no. 5 ellos hablan de la “Unidad en la diversidad”; eso es correcto; hay cosas que nos unen y otras que no separan y debemos aceptarlo así y no querer que todos pensemos igual para poder “reconciliarnos”. Esto implica respeto mutuo sin descalificaciones de ningún tipo. En el No. 7, hablan del problema real de la “inseguridad y de la impunidad”. Es correcto ir a la “raíz del problema”; es decir a las causas de la inseguridad y de la impunidad. Primero que nada, según nuestra CONSTITUCIÓN, en nuestra nación “Democrática, participativa y protagónica” (no aceptamos cualquier tipo de democracia) existen 5 poderes del Estado: Poder ejecutivo, legislativo, moral, electoral y JUDICIAL. A éste último le compete el problema de la inseguridad y la impunidad Y NO A LOS DEMÁS PODERES en primera instancia. La inseguridad y la impunidad ES UN PROBLEMA ÉTICO Y MORAL; es por eso que también le compete al “poder moral o ciudadano” el cual no se resuelve con mas “violencia” ni con nuevas “patrullas” ni mas armamentos; ya que si no se resuelve el problema “moral” en los “cuerpos policiales” lo que vamos hacer es dar mas “poder al hampa”. Yo creo que las causas del problema no son solo la que nuestros Obispos señalan sino que en el fondo existe la “idolatría del dinero”, la ambición por el enriquecimiento desacerbado que hace que el dinero y el Capital sea más importante que la vida de las personas. De esa “codicia” que es un pecado capital, nace el INDIVIDUALISMO, EL EGOÍSMO, LA EXPLOTACIÓN del hombre por el hombre, las clases y desigualdades sociales, la “propiedad privada exclusivista”. >La impunidad nace cuando “policías y Jueces” “venden al pobre por un par de sandalias”; aquel que tenga dinero, “se baja de la mula” y sale ileso y el que no tiene plata, se pudre en una cárcel donde reina el “capitalismo mas infernal”. Todos estos antivalores son promovidos por el “capitalismo salvaje” y por todos los “sistemas economicistas” que defienden los “bancos y los intereses políticos por encima de la “ley y la justicia”. Esta es la pura verdad que lamentablemente se les escapó a nuestros Obispos y que yo humildemente en el nombre del Señor Jesús y de su PUEBLO, que es la Iglesia, les recuerdo y enfatizo.

 

El Reino del Dios de Jesús NO ES DE ESTE MUNDO ni se le parece; el REINO ES MUY DISTINTO a ésta basura de sociedad que hemos creado producto de estos “anti valores excluyentes”. ¿O acaso el sistema capitalista infernal no excluye a los pobres y marginados y “beneficia” (materialmente pues no Espiritualmente) a una “pequeña élite” de la sociedad que disfrutaron en muchos años a su “añorada Venezuela” sin importarle su INDEPENDENCIA Y SOBERANÍA. Razón tenía nuestro profeta Alí Primera: “En vez de acariciarla lo que han hecho es manosearla”. No quiero justificar por esto a los sistemas “llamados socialistas” del pasado que han promovido los mismos “antivalores” pero de hecho a menos “inseguridad e impunidad” en los mismos aunque tampoco han solucionado del todo el problema. Necesitamos CONVERSION PARA QUE PODAMOS TENER RECONCILIACIÓN.

 Espero que éstas humildes consideraciones complementen un poco lo que “no dijeron nuestros Obispos; lo hago concientemente pues nosotros los “presbíteros párrocos” somos colaboradores de ellos en la predicación e implantación del Reino en ésta tierra, sobre todo en el corazón y la mente de éste Pueblo que el SEÑOR JESÚS nos ha mandado SERVIR Amén.  Un servidor en Cristo Jesús:

 RM