Este sábado, los jefes de gobierno definieron parte de la agenda, especialmente lo relativo a las políticas económicas conjuntas y la posición de apoyo a Argentina, por el caso de las Islas Malvinas, y a Cuba, para presionar su presencia en la próxima Cumbre de las Américas, a la cual no ha sido invitada aún.
Para este domingo, está pendiente la discusión de algunos ajustes orientados a dinamizar el funcionamiento permanente y la estructura organizativa del bloque, así como la designación de un Secretario Ejecutivo y un Coordinador de Políticas Sociales.
Los ocho mandatarios también ratificarán la continuidad del estatus de Haití como invitado especial y la incorporación de Surinam y Santa Lucía como miembros plenos.
Además, el Alba definirá la posición del organismo frente al desarrollo de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), constituida en Caracas el pasado mes de diciembre de 2011.
De igual forma, discutirán en torno a las propuestas elevadas desde el seno de las reuniones de partidos políticos, movimientos sociales y medios de comunicación de los países integrantes, que se llevaron a cabo el pasado viernes en la capital venezolana.
El Alba nació de un acuerdo suscrito entre Venezuela y Cuba, en 2004, sobre ideales de integración para superar los esquemas tradicionales de libre comercio y lograr un intercambio más justo con las asimetrías económicas; desarrollar políticas conjuntas de atención social y adoptar mecanismos financieros y económicos independientes de organismos como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, entre otras premisas.
Progresivamente se han ido sumando Ecuador, Bolivia, Nicaragua, Dominica, Antigua y Barbuda y San Vicente y Las Granadinas./AVN
RM
