El Consejo de Derechos Humanos de la ONU intentó hoy aprobar una resolución contra el gobierno de Damasco para intervenir a través de las operaciones humanitarias que permitan “asistir y socorrer a la población civil” atrapada en la espiral de violencia que vive Siria, como parte del intento sostenido de Occidente por estrangular al país árabe y obligar a su gobierno a renunciar.Rusia y China continúan ejerciendo su poder de veto en el Consejo de Seguridad para impedir acciones concretas contra el Gobierno sirio que prolonguen la crisis actual.
La iniciativa más reciente es un debate que se celebrará este martes con carácter de urgencia, por iniciativa de Qatar y de otros países del Golfo Pérsico, y que cuenta con el respaldo de Estados Unidos y la Unión Europea (UE), y el rechazo expreso de Irán, que formuló “una objeción formal” a la iniciativa.
El ministro iraní de Asuntos Exteriores, Ali Akbar Salehi, dijo que la dinámica actual en el Consejo responde al “nerviosismo” de los estados occidentales al ver el resultado de “la caída de sus dictadores amigos” en el norte de África, y alertó contra las “medidas ilegales y coercitivas” que se quieren aplicar a Siria.
Salehi acusó a las naciones occidentales de apoyar a grupos terroristas para acabar con gobiernos incómodos como el sirio o el suyo y pidió al Consejo que condene el asesinato de varios científicos iraníes relacionados con el programa nuclear de Irán
El debate, que ha alterado la agenda ordinaria del Consejo se prolongará únicamente tres horas, según la agenda prevista, y está por ver que se apruebe una declaración por consenso fruto de la sesión especial, dada la oposición de varios países a esta fórmula.
Fuentes diplomáticas informaron que se presentará un texto por iniciativa de Turquía, que está especialmente preocupado por la situación en el país vecino, y que se someterá a votación del Consejo, bien el mismo martes o, si no hay tiempo, el jueves.
El secretario de Estado británico de Asuntos Exteriores Jeremy Browne habló en nombre de los países que más presionan en favor de condenas contra Damasco, a cuyos responsables advirtió de que responderán de sus actos ante la Justicia internacional.
El mismo día que la Unión Europea (UE) aprobó en Bruselas nuevas sanciones económicas contra Damasco, el ministro francés de Exteriores, Alain Juppe, también abogó por la empezar a pensar en una intervención de la Corte Penal Internacional (CPI).
Londres y París recordaron que el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos recibió la semana pasada de la comisión de investigación sobre Siria una lista de sospechosos de graves violaciones de los derechos humanos y que habría que considerar la posibilidad de hacer llegar esta lista de nombres a la CPI.
Pese a la distancia en las posturas, la presidenta del Consejo de Derechos Humanos y embajadora de Uruguay, Laura Dupuy, expresó su deseo de que el debate sirva para “transmitir un sólido y unánime de la comunidad internacional que condene la violencia y la represión por la fuerza de la disidencia y de la población civil en general”.
El objetivo del Consejo de Derechos Humanos debe ser al menos lograr de las autoridades sirias “una respuesta positiva” a la entrada de organizaciones de socorro al país, señaló Dupuy.
Además de Irán, que solo es observador del Consejo (formado de manera rotatoria por 47 estados), Rusia, y previsiblemente China, que sí forman parte de la máxima instancia de la ONU en materia de derechos humanos, obstaculizarán la adopción de un nuevo texto.
Rusia expuso que velará porque la reunión “no se politice” y consideró inoportuno hacer balance por escrito del debate.
Cuba, que también forma parte del Consejo, alertó por su parte contra la tentación de que el debate “no sea el pretexto para un ataque militar”, dijo su embajador, Rodolfo Reyes./Cubadebate
RM