Silvia Consuegra

Lo que está ocurriendo en estos momentos, con respecto a las estadísticas en que sale favorecido el Presidente Chávez – aunque tengo conciencia del apoyo real de este pueblo venezolano-, la verdad es que me causa cierto escozor que la derecha esté lanzando de forma consecutiva las cifras en las que sale ganador el Presidente, pues se contradice con toda la maquinaria que están desarrollando con el tema del agua, su total silencio con respecto a aceptar los resultados del 07-10, el ataque a los comunicadores alternativos que apoyan el proceso, las denuncias a nivel internacional de violación de los derechos humanos, de la “libertad de expresión” y la no existencia de “democracia” en Venezuela.
Cada uno de estos temas son tomados como “caballito de batalla” para “justificar” un posterior desconocimiento de los resultados de las elecciones o muy posiblemente una invasión.
Demostrado está que el triunfalismo “mata”, pues se asume lo que en psicología se llama “delegar en el otro”, es decir, cada elector “chavista” asume que muchos votaran por el Presidente, así que no ve la necesidad de acudir a las urnas pues según este principio “habrá mucha gente votando”. Resultado???, disminución en la participación de los votantes por “delegar en otro”.
Esta estrategia ya se implementó en Colombia al partido liberal y los resultados fueron catastróficos durante las elecciones de 2007. En qué consistió la estrategia?, pues infiltraron a sus seguidores en los directorios del candidato liberal, sabotearon las listas de las personas que actuarían como testigos y jurados, hicieron inscribir a dicha campaña su gente, que participaran en sus manifestaciones, incluso que solicitaran los carnet de miembros del partido liberal; manejaron la ley del “murmullo”, generando desconfianza entre los responsables del equipo organizador del proceso electoral. Buscan los puntos “débiles” de los responsables y los trabajan en ese sentido, por ejemplo: al que le gusta el alcohol, las mujeres o el juego, los tientan con sus debilidades, haciendo que estos dejaran de lado su responsabilidad y compromiso, siendo sometidos a su debilidad. De más está que lo mismo sucedió aquí en Venezuela, con el candidato a representante por los colombianos en el exterior, Juan Carlos Tanus, en su campaña del 2010, en cuya campaña, se vino en bote la derecha y “fusilaron” el proceso.
Es muy sabio el refrán de “quien no conoce la historia, la repite inexorablemente”.
Los que nos identificamos con el proceso debemos tener claro que si no trabajamos a conciencia para una participación efectiva y masiva ese día, se iría al traste con el proceso bolivariano, pero también con la posterior persecución, encarcelamiento, desapariciones y … de los que hemos participado en él, en Venezuela hemos visto muchos ejemplos de este tipo, ocurridos durante la cuarta republica.
Por ello, pongamonos la camiseta en el alma y a batallar como si fuese la primera vez que luchamos por el proceso. Esta es la única forma de mantener en el tiempo los procesos de cambio que tanta falta hacen en nuestros pueblos.
SC