Guanare, 24 May. AVN.- Hace casi cuatro años nació en Portuguesa el Circo Social Venezolano, una escuela conformada por artistas de cuatro colectivos teatrales que hacen de malabares, acrobacias, telas y cuerpos los mejores instrumentos para el rescate y la promoción del circo como medio de expresión y formación social.
Desde el 11 de julio de 2008, esta agrupación funciona en Guanare, ciudad capital. Fusiona las bases técnicas de la acrobacia, el acondicionamiento físico, la música, los códigos actorales, la danza y la plástica en un plan de formación permanente que atiende a 45 niños y jóvenes, con edades comprendidas entre siete y 25 años.
Bajo la dirección de sus tres promotores y fundadores, Fernando Algomeda, Luis Carlos Barazarte y Lesther Martínez, la institución se vale de los recursos del arte circense para la formación social, ideológica y cultural en un espacio cedido por la Gobernación de Portuguesa para captar y motivar la acción cultural comunitaria.
En tres semestres, la escuela desarrolla un pensum que abarca el manejo de técnicas aéreas y manipulación de elementos, la educación de la voz, el estudio de la luz y la sombra, la preparación actoral, el dibujo, la danza, la ejecución de instrumentos y el calentamiento corporal.
El estudio de la perspectiva y del punto de fuga también es parte del plan formativo y se acompaña con el reconocimiento de objetos, formas naturales y geométricas que luego se utilizan en la creación de formas libres.
Semillero y elenco
El Circo Social Venezolano cuenta con dos programas de formación y entrenamiento: El Semillero de la Patria Simón Bolívar, que atiende a 30 niños y adolescentes, entre siete y 15 años de edad; y el Elenco, conformado por 15 artistas, cuyas edades oscilan entre 18 y 25 años.
El coordinador del semillero circense, Lesther Martínez, informó que los más pequeños asisten a tres rutinas semanales. «El plan curricular es el mismo para todos y, en función de habilidades, destrezas y rendimientos, los chicos pasan a un segundo nivel y posteriormente se incorporan al elenco».
El Elenco, en cambio, es una agrupación artística estable que está en formación permanente, con rutinas diarias de mejoramiento, de 8:30 de la mañana a 12:00 del mediodía y de 2:30 a 5:00 de la tarde.
Las prácticas son dirigidas por un profesor de la Escuela de Circo de Cuba que actualmente se dedica a reforzar la capacidad acrobática, equilibrista y monociclística de cada cirquero.
Escuelas itinerantes
Los programas permanentes de formación del Circo Social Venezolano se complementan con la activación de Escuelas Alternativas para las Artes y Saberes Populares, que imparten cátedras de teatro, música, danza, artes plásticas y circo en comunidades rurales y urbanas de Guanare y de los otros 13 municipios de Portuguesa.
Este plan itinerante contempla seis horas semanales de formación circense y dispone de dos horas de formación social para fortalecer aptitudes, valores y habilidades que permitan a los participantes establecer buenas relaciones interpersonales, mejorar la convivencia en cada comunidad, trabajar en equipo y valorar el circo como una herramienta de transformación social.
La metodología, que se adelanta en articulación con los ministerios para la Cultura y para las Comunas, es una estrategia dirigida a captar nuevos talentos y está a cargo de cinco profesores del Circo Social Venezolano que se despliegan semanalmente para garantizar atención cultural a igual número de comunidades.
150 funciones al año
La labor formativa de este colectivo circense también se expresa en el amplio repertorio de números que presentan en las distintas comunidades de Portuguesa, que contabiliza anualmente unas 150 funciones comunitarias, en promedio.
«Vamos a donde las comunidades nos piden y en menos de cuatro años hemos recorrido todo el estado», expresó Lesther Martínez.
Destacó que las producciones del Circo Social Venezolano no se limitan a espacios convencionales y ya son muchas las veces en las que «nos hemos presentado en carreteras de piedra, con los niños en una sombrita y nosotros llevando sol; somos un equipo todo terreno».
Los espectáculos de la agrupación también llegan a las instituciones educativas de Portuguesa y cada uno de ellos está compuesto de distintas piezas, en cuya producción y montaje se trabaja durante los primeros tres meses de cada año para lograr conjugar fuerza aérea, acrobacias de piso y de diez metros de altura, puesta en pista, malabares, magia y teatro.
JH