Asunción, 11 jul (PL) Jefes militares paraguayos, interrogados por la fiscalía, negaron que el canciller venezolano, Nicolás Maduro, les haya pedido sublevarse para impedir la destitución del presidente Fernando Lugo, se informó hoy oficialmente.
La fiscal Stella Cano, encargada de la investigación tras la acusación de injerencia lanzada por el gobierno contra Maduro, echó por tierra ese argumento al señalar que la reunión de los cancilleres de Unasur con los militares «aparentemente fue una visita».
Cano, quien interrogó la víspera a tres de los altos oficiales presentes durante el intercambio, subrayó que ninguno de ellos utilizó la palabra arenga para definir lo ocurrido en la reunión, a pesar de que ese término aparece en las imputaciones hechas por el gobierno al jefe de la diplomacia venezolana.
La fiscal desechó como prueba el video presentado por la ministra de Defensa, María Liz García, debido a la falta de audio y a que no muestra imagen alguna de la conversación de los cancilleres con los jefes castrenses.
De las declaraciones ante la fiscalía se confirmó que Maduro estaba acompañado por otras 10 personas, lo cual confirma la presencia de la misión de cancilleres de Unasur en una gestión oficial con todos los sectores del país para evitar el golpe antidemocrático.
Al referirse a las palabras pronunciadas por el canciller venezolano durante el intercambio, Cano señaló que simplemente advirtió sobre riesgos de sanciones internacionales a Paraguay ante un eventual quiebre democrático, pero en ningún momento hizo una arenga.
Los militares que prestaron declaración son el comandante de la Fuerza Aérea, Miguel Christ; el ex jefe del Ejército, Adalberto Garcete, y el ex comandante de la Armada, almirante Juan Carlos Benítez.
Serán citados el ex jefe del gabinete militar de la Presidencia, Angel Vallovera, el ex secretario general de la Presidencia Miguel Rojas, así como Marcial Congo, colaborador del presidente Fernando Lugo y el ex Jefe de Escolta Presidencial Freide Amarilla.