
En un estudio de 900 metros cuadrados el ex militar ha recreado el refugio del legendario líder de Al Qaeda.
Todo el que pague el billete de entrada, recibe un fusil de asalto y municiones: bolas de pintura. Luego, le dan instrucciones y un entrenamiento especial.
Durante los ejercicios de práctica deben acertar un maniquí vestido con una túnica y un turbante en cualquier punto por encima del bigote y por debajo del turbante.
Después de eso, llega la hora de una operación secreta, pero esta vez el blanco ya es una persona de carne y hueso disfrazada de Bin Laden.
A cada grupo de entusiastas les acompaña un entrenador que les coordina y da órdenes, muy parecidas a las que suelen recibir las tropas especiales cuando participan en operaciones reales. En cuanto el “terrorista” es abatido, sus asaltantes pueden hacerse fotos a su lado.
Según Yatch, el principal objetivo del juego no es entretener a la gente, sino darle la sensación de fuerza.

«Jugadores»
(Con información de RT: http://actualidad.rt.com/sociedad/view/51848-ex-militar-estadounidense-hace-fortuna-muerte-bin-laden)