«El Gobierno asume su responsabilidad como siempre, pero es momento de contribuir todos con el control de la situación y a la tranquilidad del pueblo». Y añadió: «En este momento se requiere mucha madurez política, mucha humanidad, mucha conciencia».
Sobre los daños materiales ocasionados en los alrededores de la refinería producto de la explosión, el vicepresidente indicó que el Gobierno y Pdvsa están «obligados a responder», y comentó que evalúan la afectación con la Gobernación y las alcaldías. No obstante, destacó que la prioridad actualmente es la atención a las víctimas y a los familiares de los fallecidos, así como el control del evento.
La explosión se produjo a la 1:15 de la madrugada de este sábado en el patio de tanques, es decir, la zona de almacenamiento de Amuay, producto de una fuga de gas en el área de oleofinas. Se generó una onda expansiva que afectó nueve tanques y causó severos daños en el destacamento de la Guardia Nacional Bolivariana que presta seguridad en la refinería.
Las autoridades han destacado que el incendio está controlado y que hay algunos residuos de hidrocarburos en los tanques, cuya combustión ocasiona una nube de humo negro y deben ser consumidos en su totalidad.
Las refinerías de Amuay, Bajo Grande y Cardón forman el Centro Refinador Paraguaná, el principal complejo de refinación de Venezuela, con capacidad para procesar 956 mil barriles diarios de crudo. El CRP agrupa 71% de la capacidad de refinación del país.
