a la Juventud Rebelde colombiana, reunida en Cartagena los días 24, 25 y 26 de Agosto de 2012.
Las y los jóvenes colombianos que nos encontramos en la patria que vio nacer a nuestro Libertador Simón Bolívar, saludamos al Cabildo Nacional de Juventud y a todos sus participantes, mujeres y hombres del común, que se han desplazado desde diversos puntos de la geografía nacional para dar vida y fuerza a este importante espacio de construcción de alternativas políticas para las verdaderas mayorías de nuestro país. Somos jóvenes colombianos que por diversos motivos y circunstancias nos vimos obligados a salir del país. Todos ellos derivados del conflicto social, político y armado. Por un lado, el terrorismo, la exclusión y persecución impuesta por el estado colombiano; la inexistencia de una verdadera democracia, la falta de espacios para la participación y la estigmatización de los trabajos juveniles; por el otro, la miseria y falta de oportunidades que rodea a una juventud que anhela propuestas e iniciativas; la inasistencia social, el desempleo y las penurias vividas por el pueblo colombiano para la sobrevivencia en un medio completamente hostil.
Todas estas circunstancias nos obligaron a andar lejanos caminos que, no obstante, hacen la Patria más cercana y viva. Hacemos parte de esa juventud colombiana excluida, reprimida y empobrecida, que ha abrazado la lucha por los cambios estructurales del país, y se ha alzado contra la ignominia, por el contrario, con alegría, arrojo, creatividad y compromiso.
Hoy más que nunca, nos encontramos colmados de esperanza porque comprendemos que nos ha tocado vivir tiempos decisivos para la lucha de los pueblos, y recae en nosotros los jóvenes, el compromiso histórico de dar las batallas definitivas a favor de los mismos. Presenciamos con alegría el resurgir impetuoso de las luchas populares a doscientos años de los combates de la gesta emancipadora, contexto en el que se enmarca el nacimiento del Movimiento Social y Político Marcha Patriótica, que hoy encarna la verdadera alternativa política y la esperanza del pueblo colombiano Por eso, no sentimos que nos hayamos ido, nos desdoblamos porque aquí seguimos trabajando.
Todos los días pensamos en Colombia. La vivimos y padecemos, la gozamos y extrañamos. Pensamos que aún espera por nosotros, nos añora y necesita igual que nosotros a ella. Que con los brazos abiertos está atenta a recibir a estos hijos de sus entrañas, que hoy construyen la Colombia Nueva desde algún punto de la Patria Grande.
Queremos irnos y no podemos. No podemos porque solo lo haremos en condiciones dignas, cuando Colombia sea un país soberano e impere la paz con justicia social y la dignidad. Pero también advertimos que ese día no está lejano, ya lo estamos construyendo en Marcha Patriótica. Por eso, todos los días “podemos”; revisamos las razones, recordamos los rostros, ponemos ejemplos, vemos las posibilidades… nos quedamos con la vida y la esperanza.
Aquí retomamos los problemas estructurales: el estudio, las discusiones políticas, el arte y el intercambio cultural, el trabajo, la lucha. Aquí resistimos y nos protegemos. Protegemos los hijos, las hijas, la esperanza de volver. Con las canciones repetidas, con el sancocho y los sabores nuestros, con las últimas noticias, con la moral en alto, reafirmamos lo que somos, refrescamos las tradiciones, la historia, retomamos la identidad, combatimos. No olvidamos. Y en cada paso, en cada acción, ratificamos la lucha que nos arrastró hasta aquí. Resistimos contra el desarraigo que nos pretendieron imponer. Y en medio de nuestra condición de jóvenes exiliados, migrantes, refugiados, desplazados nos declaramos en pie de lucha por una Colombia en paz y con justicia social. Porque vivimos por la tierra que no dejamos. La Juventud Marcha en Venezuela y Colombia con el libertador a la cabeza, nuevamente llevando rebeldía del Orinoco al Magdalena, de los Andes a los llanos.
No estamos celebrando, estamos atrincherados, retomando las fuerzas, acumulando esfuerzos. Esto es una contingencia y no una elección. Estamos aquí porque el terrorismo de estado en Colombia nos negó la posibilidad de luchar desde adentro. Nos obligaron a marchar pretendiendo desintegrarnos. Sin embargo, desde donde estemos construiremos Patria. Aquí nos organizamos, aquí nos reunimos y planeamos, aquí escribimos, leemos, protestamos, aquí lloramos, gritamos, disparamos. Somos expresión del conflicto y producto de él. Aquí estamos y en la condición que sea, amenazados, sospechosos, acusados, procesados, perseguidos, defendemos con la vida lo que el terrorismo y el estado narco-paramilitar colombiano creyó robarnos: nuestra libertad de luchar por la segunda y definitiva independencia.
HEMOS PUESTO EN MARCHA NUESTRO CORAZÓN. SEGUIRÁ EN MARCHA LA ESPERANZA, PARA ALCANZAR EN MARCHA LA DIGNIDAD.
Jóvenes exiliados, refugiados y migrantes del Capítulo Venezuela de Marcha Patriótica
Caracas, Agosto 24 de 2012