Corrientes enfrentadas en elecciones venezolanas

Por Lourdes Pérez Navarro

Caracas, 25 sep (PL) En el actual proceso electoral se confrontan dos corrientes: los comprometidos con la transformación revolucionaria de la sociedad y quienes responden al imperialismo norteamericano, afirmó el secretario general del Comité Central del Partido Comunista de Venezuela, Oscar Figuera.

Dentro del primer grupo están quienes «entendemos la importancia de la solidaridad nacional e internacional, que asumimos la construcción de una América Latina unida para intentar liquidar la hegemonía del capitalismo a nivel global», aseveró Figuera en entrevista concedida a Prensa Latina.

Esos sectores, dijo, estamos enfrentados al imperialismo norteamericano, que es el enemigo principal del proceso venezolano y de los que se desarrollan en otras partes de la región.

Aseguró que la expresión interna del imperialismo en esta nación suramericana son los partidos de distintos matices que se agrupan en la Mesa de Unidad Democrática (MUD).

Todos ellos -subrayó- coinciden en el objetivo de liquidar el proceso político, social y revolucionario en Venezuela, y por tanto son un conglomerado reaccionario, pues intentan hacer retroceder la rueda de la historia.

Explicó que dentro de la MUD hay partidos que no se identifican con posturas fascistas, pero «se están dejando arrastrar por la orientación más reaccionaria, representada por Henrique Capriles Radonski, el candidato del capitalismo y del sionismo internacional», acotó.

La oposición -resaltó- avanza en sus intentos de crear una falsa matriz de opinión, utilizando los medios de comunicación privados, de que ellos ganan terreno en la opinión pública venezolana, algo que desmienten la mayoría de las encuestas.

Figuera alertó que en ese contexto la ultraderecha desarrolla un plan para intentar declarar fraude el 7 de octubre y desestabilizar al país.

A su juicio, tales planes constituyen «un gran peligro, pues pueden crear una situación compleja que facilite los intentos del imperialismo y sus aliados en el continente de promover una intervención en Venezuela».

Sabemos que no hay condiciones para que eso prospere, pero no significa que no lo intenten, expresó.

«Se habla de que organizan cuadrillas, que planifican estructuras para salir a las calles a desconocer la voluntad popular y tienen centros de mediciones que lanzarían cifras de falsos resultados antes de que el Consejo Nacional Electoral se pronuncie», denunció.

Frente a ese hecho -precisó Figuera- el X Pleno del Partido Comunista, celebrado este domingo, acordó que la tarea prioritaria de cara al 7 de octubre, es la máxima movilización del electorado.

En tanto, la segunda es mantener niveles de articulación, no solo en el interior del Partido, sino también con el conjunto de organizaciones populares revolucionarias, del movimiento obrero, de los sectores campesinos, indígenas y de las comunidades.

A esto último -destacó- lo hemos llamado la constitución de los contingentes de movilización y defensa del voto popular, que estarán activos durante toda la jornada de los comicios.

«No hay ninguna razón para que nosotros permitamos que la derecha fascista, subordinada al imperialismo norteamericano, pueda cumplir su papel desestabilizador en territorio venezolano», ratificó el secretario general del Partido Comunista.

Eso significaría también, sentenció, desestabilizar los procesos latinoamericanos que están en curso y que son fundamentales para abrir cauce a la acumulación de fuerzas que nos permitan avanzar en la dirección de la construcción del socialismo.