Saltatalanqueras en la revolución bolivariana… y en la oposición

Olaf Ciliberto

Respecto a los saltos de talanqueras, que ahora se multiplicaron desde las filas de la burguesía, es interesante analizar su impacto, no solo a menos de 2 semanas de las elecciones, sino revisando hacia atrás su significado en los sectores opositores a la revolución bolivariana.Entre los más significativos saltatalanqueras (ST), están en la primera etapa de la revolución: Arias Cárdenas y luego Alfredo Peña. En este último caso, la diferencia que justifica la ruptura por parte del gobierno fue la instauración de un plan Bratton, diseñado con asesoría gringa, que partía de la premisa: plomo cerrado contra el hampa, que se pudran en la cárcel.

Este último, se unió con otro conjunto de ST del alto mando militar para que el 11 de abril configuraran el golpe de estado ya conocido por todos, más no reconocido aun como tal por ciertos sectores dentro de la oposición.

A ese grupo de ST, se le sumaron, en forma abierta o a bajo perfil, otras figuras políticas aliadas al gobierno, entre ellas Luis Miquilena y David De Lima.

Las denuncias, que en conjunto expresaban la misma matriz, eran sobre la cercanía de un comunismo que se mal traducía en falta de libertad de expresión y militarismo que resultaba en represión a la sociedad civil.

Interesante que dichas acusaciones vinieron, a parte de los ya sabidos voceros de la burguesía, del alto mando militar y del alcalde que lideraron la acciones de muerte aquellos fatídicos 11 y 12 de abril, si no fue así, ¿cómo es que ese alto mando conocía los muertos que habrían antes de que comenzaran a caer?¿y qué de su estrecha relación con los medios que colocaron el todo por el todo para promover la marcha hacia Miraflores en contra de Chávez?, y ¿cómo la Policía Metropolitana podría dirigir su plomo cerrado a los manifestantes chavistas el 11 y el 12 de abril, sin conocimiento o instrucción de Alfredo Peña?

Otros casos de ST han goteado a través de los años desde la baranda “chavista”, hacia la “opositora” justificándose en matrices de opinión que se mantienen casi iguales desde el principio, promoviendo la amenaza inaplazable de la pronta dictadura “castro chavista” que acabe alguna vez con todos los poderes públicos y que, dentro de no se sabe cuando, arruine al país.

Pero es ilustrativo enfocar los casos de los militares golpistas y “disidentes” que se terminaron congregando en la plaza Altamira, y de la represiva PM, su comandancia, y su ex alcalde.

En esos casos el manejo manipulado por la burguesía y sus medios, fue garantizar el recibimiento que se preparó para tratarlos como dignos demócratas, que reflexionaron y se dieron cuenta las cosas como son, por lo tanto, contarían con el apoyo masivo de la oposición. El mayor ejemplo fue el caso de la candidatura a la presidencia de Arias Cárdenas, que sumó casi la totalidad de votos de los opositores a Chávez. Pero igualmente llamativo fue la defensa a ultranza realizada por la burguesía de los militares ST y de la PM ST, lo que se tradujo en marchas y movilizaciones.

¿Pero qué reacción tendría la burguesía si de sus filas marcaran distancia, cuestionando los secretos inconfesables de sus programas de gobierno, que siendo denunciados desde el chavismo, no impactan de igual medida?

En estos casos la oposición no plantea ninguna matriz mediática que reivindique una posición digna, ni demócrata, mucho menos reflexiva. En estos casos, todos los que se distancian son unos vendidos, sin detenerse  demasiado en el fondo de la denuncia. Y mientras no dudaron en utilizar lo que dijera cualquier ST en contra del gobierno, ahora no dudan en negar cualquier alegato por parte de un ST en contra de la MUD y su candidato.

Se vuelve la situación interesante cuando el debate se centra más en la Venezuela con 2 modelos económicos, y en donde justamente las denuncias recaen de los ST de la oposición hacia su programa de gobierno.

El planteamiento de fondo desde la oposición no está en la calidad política y moral de los ST, ya que todo personaje que se voltea, sea o no una basura política, es recibido con los brazos abiertos para sacar algún provecho en contra del adversario, y en el saco de gatos de la MUD, hasta entre ellos mismos se sacan sus historias de corrupción que a nivel de los medios privados, se buscan ocultar a cada rato.

No es que en el chavismo todo sea de mil amores, pero por lo menos hay un proyecto y un líder capaz de aglutinar los intereses y esperanzas de la mayoría del pueblo venezolano, lo que permite juzgar quien abona a favor o en contra de la revolución bolivariana.

En la oposición ¿Se está medianamente claro con el proyecto y el líder que ofrece la burguesía como para que todos juzguen como se abona a favor o en contra del camino del progreso? ¿Quién dirigirá realmente ese autobús? ¿A quien beneficiaría? ¿El progreso es capitalismo de estado o neoliberalismo? Primero hablaban de parecerse a un gobierno como el de Lula, pero después que les dio la bofetada con el apoyo a Chávez, ahora se habla del Brasil de la época de Fernando H. Cardozo, quien se pareció mucho a CAP, por la receta neoliberal que aplicó en su gobierno. Pero nunca han dejado en su discurso a un lado mejorar relaciones con EEUU. Entonces ¿Qué capitalismo asociado con EEUU nos ofrecen?