El vicepresidente boliviano respondió a Chile que usar las vertientes del Río fronterizo Silala es tema de uso de recursos de la nación y afirmó que su país no tiene «que darle cuenta a nadie» por el empleo de sus bienes naturales. También dijo que el asunto “no es para negociarse”.El Gobierno de Bolivia afirmó este viernes que la iniciativa de crear un criadero piscícola que se nutra con las vertientes del manantial Silala, fronterizo con Chile, y con el que se pretende producir más de 21 mil truchas al año, comprende el empleo de los recursos naturales del país en ejercicio de su soberanía, por lo que no tiene que negociarse con la nación vecina.
En declaraciones a la prensa ofrecidas desde La Paz, el vicepresidente boliviano, Álvaro García Linera, sostuvo que su país no tiene «que darle cuenta a nadie» de lo que decida hacer con las aguas de esa zona, situada en la región andina de Potosí, fronteriza con Chile y Argentina.
Con esta afirmación, dio respuesta a una queja presentada por el Gobierno de Chile, que solicitó a su consulado en La Paz que pida información a las autoridades bolivianas sobre las represas y otros proyectos para evaluarlos, con el supuesto argumento de “evitar daños ambientales”.
Ante la situación, Linera destacó que Chile «no tiene derecho a decir nada» porque “es un tema de soberanía del Estado boliviano sobre sus recursos naturales”.
“En el momento en que las aguas pasan la frontera, ahí hay que dialogar, pero en tanto a las aguas que están en nuestro territorio lo que hagamos con esas aguas no es de incumbencia de Chile sino de los bolivianos y somos los que decidimos que hay que hacer con esa agua», afirmó.
La declaración fue dada a conocer horas antes de que el gobernador de Potosí, Félix González, iniciara una caravana con militares y líderes cívicos y sindicales de esa región hacia el Silala, a fin de inaugurar el sábado la construcción de cuatro represas para criar truchas en esa zona.
González calificó la iniciativa como “el proyecto de la dignidad” y afirmó que la misma reivindica el derecho de los bolivianos sobre las aguas del manantial, disputadas por años por Chile.
También detalló que el proyecto demandará una inversión de 408 mil 607 bolivianos (58 mil 708 dólares) y estará listo en 120 días calendario.
“Cada año se producirá 21 mil 600 truchas con un peso de 250 gramos, en promedio, lo que beneficiará a 673 familias del municipio de San Pablo de Lípez como a los turistas que llegan al salar de Uyuni”, agregó.
Según datos oficiales, la Gobernación de Potosí impulsa cuatro proyectos para aprovechar las aguas del Silala: un sistema de riego; una planta hidroeléctrica; una planta envasadora de agua y la producción de truchas.
El sábado se inaugurarán las obras civiles para la instalación de criaderos de truchas aprovechando las aguas del manantial de ese manantial, cuyo fin según el Gobierno es dar más alimentación al pueblo a través de la soberanía.