Retraso diálogo de paz es de orden técnico, según gobierno colombiano

Fernando Carrillo, Ministro del Interior, Colombia

El ministro colombiano del Interior, Fernando Carrillo, afirmó que el aplazamiento de la mesa de diálogo con delegados de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC-EP) en Cuba obedece a razones puramente técnicas, tras descartar problemas de fondo.Previstas en un inicio para mañana, las negociaciones fueron aplazadas hasta el lunes de la próxima semana, debido al retraso en la puesta en marcha de plataformas técnicas para comunicar los avances del proceso, explicó Carrillo.

Hay que montar un andamiaje técnico, sobre todo en las relaciones con la opinión pública y los medios, es más bien una situación de páginas web, una estructura que no se alcanzó a poner en funcionamiento, añadió el funcionario.

«Esperamos que se cumplan la palabra, los acuerdos y las reglas de juego estamos buscando la paz de los colombianos y consideramos que sujetarse a esas reglas es fundamental», puntualizó el ministro.

Al abordar el tema de la sociedad civil, detalló que «se habla de eso porque se han abierto unas compuertas de diálogo en las mesas de negociación y en las mesas de paz del Congreso y se deben canalizar las propuestas».

El primer punto en la agenda de discusiones de las partes será el tema de la tierra, uno de los factores que dio origen al surgimiento de las FARC-EP, en un país donde el 52 por ciento de la gran propiedad rural está en manos del 1,15 por ciento de la población.

El despojo y desarraigo asociado a esa problemática trajo consigo, desde 1985, unos cinco millones y medio de desplazados y seis millones de hectáreas arrebatadas.

Se trata de un fenómeno no resuelto, de cuya importancia da cuenta el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en sus informes de desarrollo humano.

De acuerdo con el PNUD, en Colombia el índice de concentración de la tierra -que se mide en una escala de 0 a 1-, es de 0,58.

En un reciente informe, ese programa alertó sobre el estado improductivo de la gran parte de las tierras aptas para la agricultura en Colombia, que totalizan 21,5 millones de hectáreas. De ellas, solamente están cultivadas 4,9 millones de hectáreas, apenas el 22,7 por ciento./PL