
Las políticas de recortes del gobierno conservador de Mariano Rajoy, dictadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI), han condenado a un cuarto de la población económicamente activa de España al desempleo.
Al drama del desempleo se suma la política de desalojos forzados. Tan sólo durante el segundo trimestre de 2012 se registraron 526 casos diarios de familias españolas que tuvieron que abandonar viviendas o locales, por orden de juzgados.
«Los venezolanos somos muy orgullosos. Así estemos mal, no lo reconocemos. Es muy difícil decir que nuestro proyecto de vivir fuera del país ha sido un fracaso», afirmó la socióloga Mildred Ospina, una de las venezolanas que se ha unido a otros 15 compatriotas «para buscar nuevas formas de apoyar a los necesitados».
La coordinadora del área de Inmigración de Cáritas, Nati Manzano, también se refirió al «sentimiento de fracaso» para aquellos que llegaron a España «porque pensaron que podían cumplir sus sueños» y ahora se encuentran «en situaciones límites».