Para los países del mundo
Dubraska Moya
Caracas. La Casa Amarilla, sede de la Cancillería en Caracas, se convierte -a partir de este domingo 03 de marzo- en un espacio para la diversidad cultural de los pueblos del mundo. Así lo anunció el ministro del Poder Popular para las Relaciones Exteriores, Elías Jaua Milano, en un encuentro con el cuerpo diplomático acreditado en el país.“Abrir la Casa Amarilla para encuentros culturales, quincenales, con los distintos países que están acreditados en Venezuela, ha sido una iniciativa del ministro del Poder Popular para la Cultura, Pedro Calzadilla; del viceministro de Identidad y Diversidad Cultural, Benito Irady; y de mi esposa, Natacha Castillo”, detalló el Canciller.
La iniciativa contempla que cada quince días se realicen muestras de cultura patrimonial o vanguardista, con algún cantor o expresión artística de los países, acompañados de una exposición ya sea de pintura, escultura o alguna manifestación folclórica que se pueda mostrar.
“Todos están invitados a participar de este esfuerzo junto al Ministerio de Cultura”. La muestra que se presentará dentro de 15 días, es de tango, adelantó Jaua.
Continúa la transformación cultural
Por su parte, el titular del Despacho de Cultura, Pedro Calzadilla, señaló que ésta es una nueva actividad cultural que se abre para la ciudad. En este espacio emblemático tendrán cabida expresiones culturales de distintos lugares del mundo, coorganizadas con las embajadas establecidas en Venezuela, y los Ministerios de la Cultura y de Relaciones Exteriores.
“Éste va a convertirse, sin duda, en un gran espacio para la transformación cultural que está ocurriendo en el país, ahora con el aliento internacional”, acotó el Ministro.
Danzaron los Diablos
Para dar comienzo al perfil cultural que tendrá la Casa Amarilla de ahora en adelante, se hicieron presentes los Diablos Danzantes de Venezuela, que en diciembre pasado ingresaron a la lista representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).
La Cofradía de los Diablos Danzantes de Naiguatá realizó una breve demostración de la danza que cada noveno jueves, después del Jueves Santo, toma las calles de esta población varguense, así como otras 10 localidades de los estados Aragua, Carabobo, Cojedes, Guárico y Miranda.
Asimismo, Francisco Pacheco, conocido como uno de los interpretes con la más amplias variantes del cancionero popular venezolano, entonó: Canto a la dolorosa y Canto de Sirena, temas que se escuchan en las costas venezolanas.
En este espacio también se inauguró una exposición relacionada con la vestimenta de las 11 Cofradías de Diablos Danzantes que rinden culto al Santísimo Sacramento del Altar. (Fin/Prensa MPPC)