Caracas, 02 May. AVN.- Venezuela rechazó este jueves por desmesuradas e injerencistas las declaraciones del secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, «dadas en evidente y estrecha coordinación con voceros del Departamento de Estado y de la Casa Blanca» y referidas a la lamentable trifulca ocurrida el pasado martes en la Asamblea Nacional.
En un comunicado, el Gobierno Bolivariano califica «absolutamente cínicas e inmorales» las pretensiones de la OEA y del gobierno de Estados Unidos de «generar la percepción de una crisis política en Venezuela que amerite su mediación».
Texto completo:
República Bolivariana de Venezuela
Ministerio del Poder Popular Relaciones Exteriores
Comunicado
El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela rechaza contundentemente las desmesuradas e injerencistas declaraciones del Secretario General de la Organización de Estados Americanos, José Miguel Insulza, dadas en evidente y estrecha coordinación con voceros del Departamento de Estado y de la Casa Blanca; y en las que partiendo del sobredimensionamiento de la lamentable trifulca ocurrida en días pasados en el Parlamento venezolano, como consecuencia de provocaciones de la bancada opositora, se pretende generar la percepción de una crisis política en Venezuela que amerite su mediación.
El Gobierno Bolivariano considera como absolutamente cínicas e inmorales esas pretensiones, especialmente cuando provienen de quienes han minimizado e invisibilizado los graves hechos de violencia fascista, ocurridos el 15 de abril del presente año y en días subsiguientes, como consecuencia del desconocimiento de los resultados electorales por parte del candidato perdedor y de su llamado a la ira y la violencia después de las elecciones del 14 de abril.
Nada o poco han dicho estos voceros sobre los asesinatos políticos de los ciudadanos y ciudadanas venezolanos, militantes todos de la Revolución Bolivariana: José Luís Ponce, Rosiris Reyes, Hender Bastardo, Luis Eduardo García, Rey David Sánchez, Johan Antonio Hernández, Henry Rangel, Keller Guevara y Johnny Alberto Pacheco; y más de 70 heridos, hombres y mujeres del pueblo venezolano, que fueron víctimas de la intolerancia política y social de la dirigencia opositora. Cabe recordar incluso que el diputado Julio Borges, Secretario General del opositor partido Primero Justicia, el día 15 de abril, llamó a “dar muerte a la revolución”, siendo la secuela de esa afirmación la quema de 7 casas del principal partido político democrático de Venezuela, como lo es el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).
Nada o poco han dicho estos voceros sobre la promoción por parte de líderes de la oposición venezolana, de una política xenofóbica contra los médicos y profesionales de la salud de nacionalidad cubana, los cuales prestan servicio al pueblo más humilde de Venezuela.
A pesar de este silencio cómplice e inmoral de algunos gobiernos y organizaciones internacionales, las instituciones democráticas venezolanas, junto a la conciencia y madurez política del pueblo formado por el Comandante Eterno Hugo Chávez, lograron conjurar el comportamiento antidemocrático y violento de sectores de la oposición, gozando hoy nuestro país de plena estabilidad política e institucional, con un gobierno legítimo y legal, dirigido por el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela Nicolás Maduro Moros, el cual se encuentra desplegado en la calle, atendiendo la demanda social de nuestro pueblo.
Finalmente, el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela rechaza firmemente cualquier intento de promover mediaciones no requeridas, y se muestra dispuesto a confrontar, con toda la fuerza que le permite ser un país independiente, cualquier injerencia, de quienes no tienen moral para hablar de diálogo, democracia y paz, pues han plagado al mundo de guerra, violencia y muerte durante los siglos XX y XXI.
La inmensa mayoría democrática del pueblo de Venezuela y las instituciones del Estado tienen la fuerza legal y moral para garantizar la estabilidad política, la paz y la independencia de la Patria de Simón Bolívar.
Caracas, 02 de mayo de 2013.
AVN

Clara y contundente respuesta a estos «guardianes» de la democracia, y de los derechos humanos. De los voceros yanquis, ya estamos acostumbrados a sus declaraciones de doble rasero; pero, lo que indigna, es la metamorfosis de José Miguel Insulza a lo largo de los últimos 25 años. Ayer, era un rabioso revolucionario marxista y estatista; hoy, es un testaferro de las transnacionales, y vocero de la Casa Blanca. Un traidor más como muchos «socialistas», que robaron las banderas del pueblo de Chile, para administrar la herencia neoliberal del dictador Pinochet, y profundizar su inhumano legado. Pero Insulza no dice una palabra de reprobación, cuando en México el candidato de la izquierda López Obrador, perdió la elección mediante un gigantesco fraude, como también la grotesca intervención mediática de la televisión privada, a favor del hoy presidente, Enrique Peña Nieto. Nada dice, de los numerosos asesinatos a periodistas, indígenas, sindicalistas, y dirigentes de izquierda que son asesinados a diario en aquel país. Permaneció mudo cuando el narcogobierno de Álvaro Uribe, asoló Colombia con sus paramilitares, y sus falsos positivos. Como Secretario General de la OEA., jamás hizo una condena corporativa a ese gobierno corrupto y asesino, que masacró a la plana mayor del principal partido de izquierda, incluyendo a su candidato a la presidencia. Después de una tibia condena al golpe de Estado contra el presidente Zelaya en Honduras, hasta la fecha tampoco ha levantado la voz por los graves atropellos a los Derechos Humanos que el gobierno comete con total impunidad. Pero cuando se trata de Venezuela, se alzan las voces destempladas y vociferan a los cuatro vientos, estos modernos inquisidores y sus lacayos. Insulza, al igual que su amo del norte, también cuestionó la elección del presidente Maduro; ahora, está «preocupado» por la «crisis política en Venezuela». Aprovechándose de una pelea en el congreso, apela con el Imperio a una mediación. Si se busca personificar la hipocresía y la inmoralidad, José Miguel Insulza es el mejor candidato.-
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